Noticias y redes sociales

Ya murió la era en la que sabíamos lo que pasaba en el mundo a través de los programas de noticias de televisión. Desde hace más de una década ya podíamos ver los sucesos de última hora a través del Internet. Pero en ese entonces teníamos que estar en nuestras casas en donde estaban nuestras computadoras personales (o en el trabajo). La velocidad del Internet no era tan rápida y por lo tanto no podíamos ver tanta información visual. Hoy todo lo que sucede se graba y se propaga instantáneamente.

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Con los teléfonos inteligentes que empezaron a popularizarse en el año 2007 con los iPhones de Apple, muy rápidamente avanzamos a la situación actual. La mayor parte de los humanos del planeta están conectados permanentemente al Internet y ya no importa dónde estemos para poder saber lo que pasó en los últimos minutos en cualquier parte del mundo. Durante los juegos olímpicos de Río de Janeiro que acaban de terminar (por cierto, felicidades a Brasil por un excelente trabajo), me maravillé de poder estar en camino a un evento en un auto Uber mientras que veía la competencia de clavados a través de la aplicación Claro Sports. ¡En vivo en un teléfono en un auto en la calle!

Según las cifras que encontré hoy en el Internet, Facebook ya tiene más de 1.7 mil millones de usuarios, un cuarto de la población del mundo. Según el sitio statista.com, el cual publica datos sobresalientes sobre los países del mundo, México cuenta con 63 millones de usuarios de Facebook, casi el 50% de la población. Más de la mitad de ellos son menores de 25 años. Solo el 1% de los mayores de 55 años usan Facebook, lo cual representa un “abismo digital” entre los jóvenes y los no tan jóvenes.

Un efecto de las redes sociales es la comunicación directa para difundir noticias (y también ideas). Anteriormente, lo que sucedía lo veíamos en los noticieros de televisión o en los periódicos a través de reportajes que el gobierno podía controlar. Hoy no es tan fácil. Las noticias nos llegan directamente de la fuente a los pocos minutos que sucedieron y sin filtros.

No todo es perfecto porque debido a la facilidad de transmitir información, hay miles de noticias falsas que siembran los ociosos ya sea maliciosamente o como malas bromas. Yo prefiero errar y no creer nada que no me parezca plausible o lógico hasta que lo compruebe a través de varias fuentes.

Yo espero que los jóvenes de nuestro país que no ven televisión ni leen, puedan cuando menos crear una nueva generación de mexicanos bien informados que no sea tan fácil de engañar por el gobierno y sus cómplices. En las próximas elecciones presidenciales, más de 30 millones de jóvenes mexicanos que usan el Internet tendrán derecho a ejercer su voto. Tal vez pueda crearse el cambio que tanto necesitamos a través de una tormenta perfecta impulsada por la juventud, la tecnología, el hartazgo, el rechazo a la corrupción y los deseos de salir del marasmo que nos ahoga.

Carta de Trump a los mexicanos

Queridos mexicanos:

Aunque no me crean, yo los quiero mucho y les pido que tengan confianza en mi. A los que viven legalmente en Estados Unidos, el país que antes era el más poderoso del mundo y al que solo yo le podré restablecer su grandeza, los exhorto a que voten por mí (solo los que tengan derecho a votar). Yo soy el único que puede crear los trabajos que ustedes necesitan. Yo traeré de regreso a América los trabajos que pagan un sueldo mínimo que tanto les gustan a ustedes. Además, como voy a deportar a los millones de ilegales mexicanos que asesinan a americanos todos los días, ustedes tendrán muchas más oportunidades de trabajo. Quizás hasta aumente el salario mínimo cuando menos un 2%.

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A los mexicanos que tengo que expulsar les digo que no me queda otra. Cuando empecé mi campaña con mis declaraciones racistas incendiarias, solamente estaba probando una estrategia para ver si pegaba. Créanme que me sorprendió mucho la reacción de mis seguidores, la mayoría de ellos personas sin educación y con espuma en la boca cuando gritaban sin cesar: “¡Construyan el muro!, ¡Construyan el muro!”. Fue tan popular mi postura con respecto a ustedes, que ya no puedo dar marcha atrás. Esto ya se hizo más grande que yo, lo cual es algo que creía imposible que sucediera.

También les pido a ustedes mexicanos ilegales, violadores y rateros, que apenas me instale en la Casa Blanca por favor se vayan sin hacer mucho ruido y cierren la puerta al salir. No quiero que se resistan. Si lo hacen de manera pacífica, quizás reconsidere la construcción del muro. Esto les favorecería mucho porque el dinero que el gobierno de México tendría que usar para pagarlo podría servir para crear trabajos para ustedes en su propio país.

Les repito, aunque no lo parezca, yo los quiero mucho y me fascinan sus costumbres y su comida tradicional. En todos los rascacielos que poseo, los más lujosos y elegantes del mundo, hay restaurantes de comida mexicana que son los mejores del planeta. El otro día me comí un “taco bowl”, que los expertos chefs mexicanos que trabajan para mí, todos legales por supuesto, me dijeron que es una de las mejores delicias de la cocina mexicana. No puedo decirles si me gusta o no el tequila, puesto que, aunque no lo parezca debido a todas las incoherencias que digo todos los días, nunca he tomado un trago en toda mi vida. Las idioteces las digo sobrio. También cada año, celebro con mi familia el 5 de Mayo, el día que México se independizó de Francia, con mi propio grito de Dolor igual al que pronunció Benito Juárez, el padre de la patria mexicana. Admiro mucho a Benito. En verdad lo admiro. Es cierto.

No le hagan caso a la monstruosa Hillary. Esa tramposa y corrupta solo les dice lo que quieren oír para ganar sus votos. Yo soy el único que habla con la verdad. Yo soy su salvador. Donaldo.

Río 2016

Cada 4 años durante los meses antes de las Olimpiadas la prensa publica noticias negativas sobre el país sede, más aún cuando se trata de un país en vías de desarrollo como lo es Brasil. El Índice de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas, clasifica a los países de acuerdo a como aplican lo que producen a las oportunidades de educación y salud que fomentan el desarrollo humano. Brasil no se encuentra entre los primeros 50 países del mundo (tampoco México). Esto hace que la prensa amplifique y dramatice los problemas del país, sobre todo cuando asumió la responsabilidad de ser el anfitrión del espectáculo más grande del mundo.

RIO DE JANEIRO, BRAZIL - AUGUST 05:  Fireworks explode as dancers perform during the Opening Ceremony of the Rio 2016 Olympic Games at Maracana Stadium on August 5, 2016 in Rio de Janeiro, Brazil.  (Photo by Clive Mason/Getty Images)

“Las instalaciones no están listas y solo faltan unos días para que empiecen los juegos”. “La bahía en donde competirán más de 1,400 atletas en los deportes acuáticos es la más contaminada del mundo. Los atletas van a nadar en un mar de mierda”, dice un encabezado noticioso de hace un par de semanas. “Hay animales muertos y partes humanas flotando en la bahía”. “No funciona el drenaje en la villa olímpica”. El efecto del virus Zika y muchas otras noticias desagradables.

Incluso durante el transcurso de los juegos la prensa no perderá la oportunidad de hablarnos del lado negativo de los juegos. “Segundo boxeador arrestado por asalto sexual”. “El masivo contingente de seguridad de 85,000 policías y soldados amenaza los derechos a la libertad de expresión”. Seguramente si fuera una fuerza menor dirían que es insuficiente y que los atletas y turistas están en peligro. La verdad es que las noticias negativas se venden muy bien.

Agregándole a este panorama aparentemente desolador el efecto de la crisis política que vive Brasil, con la presidenta Dilma Rousseff destituida y a punto de ser enjuiciada, y las acusaciones de corrupción en todo el gobierno brasileño, uno pensaría que estas olimpiadas van a ser un desastre.

Pero yo no lo creo. No permitiré que las noticias negativas me distraigan de admirar a los entusiastas atletas de todo el mundo, de 207 países, que se han preparado por años y años para llegar a este momento culminante de sus vidas. Quiero disfrutar los deportes que solo veo cada cuatro años.

La ceremonia de apertura fue quizás modesta pero al mismo tiempo emotiva y con un mensaje para el mundo de que hay que tomar en serio que nuestro planeta está enfermo pero que todavía se puede sanar. Oí en la radio una entrevista de la persona encargada de organizar la ceremonia quien con toda humildad dijo: “No tenemos recursos infinitos pero haremos lo mejor que podamos. A veces me siento como MacGyver, porque tengo que improvisar y resolver problemas complicados con pinzas y alambritos”, aludiendo a la serie de televisión de los años 1980 en donde el personaje principal hacía lo mismo.

Espero que durante la ceremonia de clausura el domingo 21 de agosto ya tenga grabadas en mi mente imágenes de recuerdos, ya sean tristes por las derrotas o felices por las victorias, que me duren para toda la vida.

El Ego de Trump

Por mucho tiempo no se sabía cuál era el tamaño del universo. Al principio se creía que era infinito. Hoy se sabe que el diámetro “observable” del universo es de 91 mil millones de años luz. Recuerden que la luz viaja a una velocidad de 300 mil kilómetros por segundo. El universo es incomprensiblemente enorme.

Trumpito

De la misma manera hoy no se sabe el tamaño del ego de Donald Trump. Para medir el tamaño del universo, miles de científicos trabajaron muchas décadas utilizando instrumentos que perciben señales de radio remotas que analizan sistemas de cómputo sofisticados para llegar a un consenso que todos aceptan.

En el caso del tamaño del ego de Trump, el plausible futuro presidente de los Estados Unidos y, podría decirse, de quien pronto podría ser la persona más poderosa del mundo, los egocientíficos especializados en medir el tamaño de los egos de los megalómanos están perdidos. La forma tradicional de medir egos, basada principalmente en analizar documentos, discursos, entrevistas y declaraciones no funciona con Trump.

Los egocientíficos creían que ya habían podido dimensionar su ego para luego sufrir una terrible humillación al oír su discurso de aceptación de la nominación como candidato del Partido Republicano para las elecciones presidenciales del próximo 8 de noviembre. Ahí fue donde repitió innumerables veces “yo soy el único que puede resolver los problemas de América”, poniendo en evidencia nuevamente su sui géneris manera de unir al país. “Yo soy quien va a imponer la ley y el orden”. Los egociéntificos tuvieron que aceptar que el ego de Donald Trump era cuando menos 10 veces más grande de lo que habían estimado.

Pero esa nueva estimación se tiró por la borda la semana pasada cuando los egocientíficos escucharon horrorizados, quisiera pensar que más por lo que oyeron que por descubrir de nuevo que aún no conocen las dimensiones de ese ego gigantesco. Escucharon a Trump atacar a los padres de Humayun Khan, un soldado Americano de religión musulmana quien pereció en Irak en el año 2004 en un acto de heroísmo. Con esto la familia de Khan ingresó al grupo Familias de la Medalla de Oro, formado por familias de soldados que han sacrificado su vida en la guerra.

Lo que molestó tremendamente a Trump, quien tiene una coraza tan delgada como lo es grande su ego, es la participación de los padres de Kahn en la convención del Partido Demócrata en donde reprobaron los planes de Trump para vigilar y discriminar a los musulmanes americanos, ignorando que muchos de ellos son soldados que mueren en las guerras igual que todos los otros con diferentes creencias religiosas. “Trump no sabe lo que significa un sacrificio”, dijo el Sr. Khan indignado. Trump, quien inició su carrera como desarrollador urbano con un regalo de un millón de dólares de su padre, respondió: “Yo he hecho muchos sacrificios toda mi vida. Yo he creado miles y miles, decenas de miles de empleos”.

Los egociéntificos están de nuevo ajustando sus mediciones para determinar el tamaño del ego de Trump, el cual ahora creen que tal vez sea infinito.

Tecnología y terrorismo

Son tan frecuentes los actos de terrorismo en el mundo que se confunden en mi mente. ¿Fue el de París o el de Niza? ¿Fue el de Bruselas? ¿Cuál de todos los que han sucedido en Irak y Afganistán? En el siglo XXI, la gran mayoría de los actos de terrorismo los cometen jóvenes que se inmolan en nombre de Islam. Los académicos que estudian la causa raíz del terrorismo actual ofrecen una variedad de explicaciones, muchas de ellas contradictorias.

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Es común que los oponentes en un conflicto violento describan al otro lado como terroristas. Hay una frase que muchos consideran un cliché que dice “lo que para uno es un terrorista, para otro es un luchador por la libertad”. Menájem Beguín, antes de convertirse en el sexto primer ministro de Israel, lideró un grupo rebelde llamado Irgún, cuyo propósito era expulsar a los ingleses de Palestina para poder crear al nuevo estado sionista. Una de sus múltiples actividades de rebeldía fue la explosión de una bomba en 1946 en el Hotel Rey David en Jerusalén ocupado por ingleses la cual le robó la vida a 91 civiles inocentes. Para los británicos Beguín era un terrorista. Para los futuros israelitas un héroe que años después fue premiado con la investidura de primer ministro. En el caso de Beguín, la causa que lo motivó a cometer actos de violencia masiva fue apoyar la creación del Estado de Israel. Logró su causa en 1948 pero desde ese día en el Medio Oriente no existe una paz estable.

Los terroristas del siglo XXI tienen causas que la mayoría de nosotros no conocemos o no entendemos. Para la civilización occidental, es difícil aceptar que haya tantos inocentes muertos para apoyar la creación del Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS, por sus siglas en inglés). ISIS quiere implementar una forma de gobierno religioso que existía hace más de mil años, en donde se prohíbe la educación científica, se esclaviza y vende a las mujeres, se suprimen las libertades individuales y se persigue y extermina a las minorías opositoras. Sin embargo, jóvenes de todo el mundo, inclusive los que nacieron en países occidentales avanzados en donde han podido gozar de la libertad, aunque quizás empañada por la discriminación y la segregación racial, se radicalizan y son capaces de entregar su vida en el acto de matar inocentes como forma de protesta.

Las organizaciones terroristas antes eran primordialmente organizaciones locales. Su comunicación era a base de mensajes codificados escritos que se transmitían lentamente. Hoy con el Internet y las redes sociales, la comunicación es anónima, instantánea y global. Lo primero que hacen los investigadores cuando descubren quiénes fueron los que cometieron la última atrocidad, es investigar que sitios de Internet frecuentaban, a cuáles redes sociales pertenecían, y quiénes eran sus contactos cibernéticos que lograron su radicalización.

La tecnología ha logrado que alguien en el Medio Oriente convenza a un joven en cualquier otra parte del mundo a que grite ¡Allahu Akbar! (¡Dios es Grande!), antes de explotar una bomba.