Nuestro Español Cambiante

Una forma de hablar que se usa mucho en estos tiempos consiste en anteponer las palabras “lo que es” o “lo que viene siendo” a los elementos de una lista. En la televisión escuché a un chef describir su receta: “ La salsa lleva lo que es el tomatillo, lo que es la cebolla, lo que es el cilantro, lo que es el chile de árbol, y se muele todo en lo que es un molcajete”. En una tienda de pinturas al describir como se produce un tono de pintura: “Se empieza con lo que viene siendo una base de aceite blanco y se le agrega una lata de lo que viene siendo el color magenta”. Esto me suena lo que es muy raro y lo que viene siendo muy difícil de comprender.

Cuando se está en contacto constante con algo que cambia gradualmente, uno no se percata de esos cambios. Lo contrario también sucede. Por ejemplo, cuando hace mucho tiempo que no veo a  un amigo, al encontrarme con él de nuevo me sorprenden los estragos del tiempo (por supuesto que mi amigo nota lo mismo en mí).  De la misma forma, después de no vivir en México por más de 35 años, ahora que regresé me sorprenden los cambios en mi idioma materno.

Otro modismo que no recuerdo haber oído en el pasado es el del uso, digamos,  económico, de los artículos. Por ejemplo: “Pasajeros con destino a Guadalajara por favor abordar el avión por Puerta 2”, en vez de “por la Puerta 2”. “El doctor no puede contestar en este momento porque está en quirófano”, en vez de “en el quirófano”.  “Vaya por carril derecho y de vuelta en primera calle”, en vez de “por el carril derecho y de vuelta en la primera calle”.  Esta forma de hablar español en México es ahora muy común.

Los idiomas son como seres vivientes que cambian constantemente. En el inglés, los cambios son vertiginosos.  La edición del año 2010 del diccionario de inglés Oxford incluye 2,000 nuevas palabras, muchas de ellas generadas por la revolución tecnológica de las últimas décadas. Por ejemplo, google es un verbo. Tal vez porque Estados Unidos sigue liderando la revolución tecnológica, el inglés también es la lengua que más exporta palabras a otros idiomas, sean o no aceptadas oficialmente (vamos a chatear esta noche).

En contraste, el español oficial como lo rige la Real Academia Española, es mucho más conservador y cambia con más lentitud, aunque los cambios recientes se podrán catalogar como revolucionarios debido a la desaparición de las letras Ch y Ll (las cuales en mi opinión nunca debieron ser letras), y también por las nuevas reglas de ortografía. Por ejemplo, las palabras solo y guion ya no se necesitan acentuar.

Pero lo más interesante es el español popular mexicano y los modismos que ahora me llaman la atención. Por ejemplo, la cajera en una tienda a la hora de pagar me dijo: “Serían diez pesos”, en vez de “Son diez pesos”. La primera vez que lo oí me confundí y hasta pensé que era una broma. Ahora lo escucho todo el tiempo. También me preguntan con frecuencia: “¿Sería todo?”.

La siguiente forma de hablar es un abuso de la figura del enálage (una persona muy entrañable para mí tiene la tendencia a hablar así). Esta es la forma en que me relató un evento que sucedió recientemente: “Llega él a la fiesta, después se sienta un rato a platicar unos chistes, se para a comer unas botanas y después toca la guitarra. Finalmente se pone el saco y se va de la fiesta”. Es como una fobia irresistible al tiempo pasado de los verbos. Esto no es necesariamente incorrecto, simplemente no recuerdo haberlo oído tanto anteriormente.

Algo más preocupante se relaciona con la revolución tecnológica. En las décadas anteriores a la aceptación del Internet y del correo electrónico, nos comunicábamos con nuestros amigos y parientes lejanos por teléfono o por carta. Por escrito, cuando menos, lo hacíamos con mucha menor frecuencia que hoy en día. Ahora con el correo electrónico un gran porcentaje de la población envía mensajes escritos a diario. Al empezar a popularizarse esta forma de comunicación por escrito, se puso de moda el estilo de escribir usando solo mayúsculas o solo minúsculas y sin ortografía. AUNQUE MUCHOS DIRAN QUE SE DEBE A LA FALTA DE TIEMPO, YO CREO QUE SE DEBE A QUE NOS DA PENA TENER MALA ORTOGRAFIA Y LO OCULTAMOS CON ESTAS  TECNICAS. Los mensajes de texto por teléfono están peor y utilizan su propia no-ortografía: “dime ke t pasa pf o ya vt”. ¿Qué efectos causarán a nuestro idioma todas estas influencias? ¿Desaparecerá la Q? En el diccionario Larousse hay menos de 300 palabras que empiezan con Q. Todo esto es tan nuevo que no hay forma de predecir los efectos futuros.

En nuestras instituciones de educación media y superior hay un nuevo esfuerzo para enfatizar el respeto a nuestro idioma hablado y escrito que se basa en incluir la ortografía y la gramática como parte de la calificación de cada materia, no importa cual sea ésta. Esto es laudable y muy importante. Aunque los idiomas cambien, debemos hacer un esfuerzo por respetar las bases y las reglas vigentes.

5 Respuestas a “Nuestro Español Cambiante

  1. Wow! Me impresiona ver como hemos idiotizado nuestra ortografía y en tan corto plazo. Me interesé ver como nuestra forma de comunicarnos a diario ya no sigue las reglas de nuestra lengua. Definitivamente tenemos que ponerle mas empeño y dedicación para no vernos ignorantes. Muchas gracias por abrirnos nuestros ojos.

  2. Pedro Ivan:
    Felicitaciones por tu columna en “El Mexicano” y estaremos pendientes todos los lunes para disfrutar de la misma. Esta primera nos debe de servir para mejorar la forma de comunicarnos y hacer extensiva esta preocupación.

  3. Estimado Pedro Ivan;
    Te envio una sincera felicitacion por este logro periodistico, estare al pendiente para leer con atencion tus columnas.
    Saludos afectuosos

  4. Pues está interesante el tema que tratas y estupendamente redactado. Desde que me suscribí a cavilaciones.com recibo en mi correo tu columna y no me había dado cuenta de que aquí está el archivo con todo lo que has escrito y que no he leído aún. Este es el primero que leo y me ha gustado mucho.

  5. Sirenando:

    Recuerdo hace un montón de años, llegué por primera vez a Tijuana, y lo que más me sorprendió fue darme cuenta de que hablaban en un idioma diferente, Por ejemplo, la ” Suera”, era para mí, una parte del zapato, lo que hace contacto con el suelo, pero mal pronunciado, no pude comprender porqué me decían que mi” suera” estaba muy bonita. Poco a poco, la limonada era de limón exclusivamente, la quesadilla era de queso, no de champiñones ni de flor, Parkearse era otra cosa lejana al parque, tirar la rola, aguite, y un sin número más de cosas que ya no recuerdo.
    Nada permanece, la entropía en el lenguaje no es excepción.
    El escribir en Internet con mayúsculas forma parte del protocolo de conducta del medio, escribes así, los que pretenden gritar, es como alzar la voz, alzan las letras, o bien en algunas ocasiones son personas con no muy buena visión y nuevas en el medio.
    Y tiene usted razón, no hay forma de predecir lo que sucederá en el futuro, por ello siempre será sorprendente y emocionante.

    Me dedico a la filosofía, un tanto a la filosofía dela educación, me parece interesante lo que opina usted. Gracias

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