El Internet para Principiantes. Segunda Parte.

En la primera parte de esta serie concluimos que el reto en 1960 era cómo trasmitir información digital y sin errores entre computadoras a través de líneas análogas para voz, inherentemente ruidosas, para crear una red de computadoras confiable que pudiera funcionar aún cuando haya fallas en la red. Quienes no leyeron la primera parte y creen que lo necesiten pueden consultar la edición en línea de El Mexicano o el blog que se menciona al final de esta columna.

Para trasmitir información binaria por teléfono ya existían los llamados modems, palabra que viene de modular/demodular, los cuales se inventaron para transmitir información entre teletipos. Los modems de entonces convertían las señales digitales usando un tono audible para transmitir los ceros y otro para los unos.  Muchos de ustedes han oído estos tonos cuando marcan un número y contesta un fax (los faxes están en proceso de extinción). La velocidad de transmisión de un modem de alta velocidad en 1965 era de 1,200 bits por segundo debido a las limitaciones del canal diseñado para transmitir voz. Hoy en día los modems domésticos pueden transmitir millones de bits por segundo porque las líneas de teléfono ya no tienen la restricción de poder transmitir solo la voz humana.

El siguiente problema que tenía que resolverse era qué hacer con los errores. Hay muchas maneras de codificar información para detectar errores de transmisión de datos. Todas ellas se basan en calcular un número usando el contenido del mensaje. Este número se agrega al final del mensaje antes de enviarse. La computadora que recibe el mensaje repite el mismo cálculo. Si el número que se obtiene es diferente al que se recibió, quiere decir que hubo un error de transmisión. ¿Qué es lo que se hace cuando esto sucede? La computadora que recibió el mensaje con error le pide a la otra que vuelva a enviar el mensaje.

El término bit significa un cero o un uno. El bit es la cantidad mínima de información y hay un error cuando se envía un cero y se recibe como un uno o viceversa. Los errores de transmisión se cuantifican usando el promedio de errores por cierto número de bits transmitidos. Por ejemplo, una línea de teléfono podría tener un promedio de un error cada 1,000 bits. Un solo error provoca que se tenga que reenviar el mensaje. Mientras más largo sea el mensaje, mayor la probabilidad de que haya un error. ¿Qué hago entonces si tengo que enviar un documento largo? La probabilidad de error es tan grande que es posible que nunca se pueda recibir. Aquí es donde la creatividad de los ingenieros se puso en evidencia creando un método para transmitir información que se sigue usando hoy en día. La información se divide en paquetes de tamaño adecuado para minimizar los errores. Por ejemplo, cuando yo envío un correo electrónico con un documento, el documento se divide en paquetes y estos se envían por separado. El paquete es como un sobre que tiene la dirección de quien envía, la dirección del destinatario, una porción de mi documento, y la información para detectar errores. Los paquetes viajan por la red hasta llegar a su destino y no tienen que seguir la misma ruta. Inclusive pueden llegar fuera de orden, esto es, puede llegar el tercer paquete antes del primero. La computadora que recibe los sobres los abre, verifica que no hay errores, y vuelve a armar el documento. Si hay un error solamente tiene que reenviarse un sobre y no todo el documento.

Las computadoras en los 60s no tenían la capacidad de hacer todo este trabajo de transmisión de información. Hubo que desarrollar computadoras especiales para hacer este trabajo las cuales fueron las precursoras de lo que hoy se llaman enrutadores. Por medio de los enrutadores, cada computadora de la red tiene un mapa para saber por donde debe enviar un paquete a otra computadora.

De esta manera se logró el objetivo de crear una red de computadoras autónomas que pueden comunicarse entre ellas sin que exista un proceso centralizado. Todas son independientes y todas están interconectadas.

Continuamos la siguiente semana.

Una respuesta a “El Internet para Principiantes. Segunda Parte.

  1. Muy interesante Peter, muy interesante, continuaaaaaaaa. Gracias Angel

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