La Privacidad en el Internet. Primera Parte.

En México el tema de la privacidad en esta era del Internet y Facebook no es todavía un foco de controversia como lo es en otros países del mundo. Pero la realidad es que la privacidad en el Internet es muy tenue o inexistente. La mayoría de nosotros no estamos conscientes de que hay compañías privadas que rastrean y graban cada uno de nuestros pasos cuando navegamos el Internet. Estas empresas acopian esta información y la venden a compañías que la aprovechan para sus campañas de publicidad. La información incluye cada sitio que visitamos y cada click en cada página, lo cual se utiliza para crear un perfil de nuestra personalidad. Esta información privada se recolecta sin que nosotros demos nuestro consentimiento informado.

El origen de esta forma de espionaje tecnológico no provino del gobierno, sino del deseo de las empresas de poder dirigir su publicidad hacia personas a las cuales hay mayor probabilidad de venderle sus productos y servicios. La explotación de este tipo de información está avanzando a grandes pasos de tal forma que se predice que en el futuro podremos ser rastreados a todas horas. Esto se debe a la ubicuidad de los teléfonos celulares permanentemente conectados al Internet que tienen GPS integrado (recientemente extravié mi iPhone y lo localicé en mi computadora, la cual me indicó en un mapa el lugar exacto en la ciudad en donde lo dejé olvidado). En el futuro se podrá saber, por ejemplo, que un día vi en el Internet el anuncio de un producto y que dos días después fui a una tienda a comprarlo, algo que sería una prueba contundente de la eficacia de una campaña de mercadotecnia.

La forma más común de promocionar un producto, la cual está desapareciendo poco a poco, consiste en anuncios en periódicos, revistas, radio y televisión. El problema con este tipo de publicidad siempre ha sido que no se sabe con certeza cuantas personas leen, escuchan o ven los anuncios. Es lo que le llaman un “tiro de escopeta”. Para medir la efectividad de los anuncios se utilizan medidas tales como el número de personas que piden información sobre el producto y encuestas que dan una idea de la conciencia de una marca. Las revistas especializadas existen debido a los anuncios de productos que son de interés para un rango menos amplio de la población. En las publicaciones para el ciclismo, por ejemplo, la mayoría de los anuncios son de productos para ese deporte. El Internet es como una publicación que contiene todas las especialidades las cuales se pueden segregar fácilmente.

En la era del Internet, Google obtuvo su posición dominante debido a la efectividad de un modelo de negocios que combina los resultados de su motor de búsqueda con la venta de anuncios relacionados. Los resultados de las búsquedas de información en Google se presentan junto con anuncios pagados de productos vinculados. Por ejemplo, si busco la frase “muebles para oficina”, el resultado es casi millón y medio de páginas de Internet que contienen esa frase las cuales se presentan simultáneamente con anuncios pagados de proveedores de muebles para oficina. Google sabe en donde estoy porque las computadoras conectadas al Internet tienen una dirección asociada con su lugar geográfico. Por lo tanto los anuncios que se muestran son de negocios cercanos a mi y frecuentemente incluyen mapas para que yo pueda ver en dónde están. La misma búsqueda en otra ciudad genera anuncios diferentes.

Así como este tipo de información es muy valiosa para motivos de publicidad, también es valiosa para los gobiernos y las organizaciones policíacas, quienes también pueden adquirir esta información para investigarnos. En Estados Unidos, la Unión Americana para las Libertades Civiles (ACLU, por su siglas en inglés), aboga que las compañías que acumulan nuestra información deberían informarnos cuando el gobierno la solicite para así poder protegernos de abusos. Si observamos a un extraño enfrente de nuestra casa espiando, tomando notas y fotos, nos alarmaríamos y seguro tomaríamos alguna acción preventiva. En el Internet nos está sucediendo algo parecido y no hay un estado de alarma. Tal vez porque lo ignoramos o porque no lo entendemos.

Un problema para establecer nuevas leyes que protejan nuestra privacidad es que la tecnología está cambiando muy rápido y nuestros legisladores no la entienden. Si las iniciativas de ley tardan años en procesarse, cuando se convierten en ley frecuentemente ya están obsoletas.

2 Respuestas a “La Privacidad en el Internet. Primera Parte.

  1. La solución para absoluta privacidad puede ser el navegador TOR, un antivirus confiable y en ocasiones tan sólo usar navegación en privado y Trusteer

  2. estimado: mirando, bueno fuera que todo tu esfuerzo en tu computadora la convirtiera en un ente autosuficiente, el detalle esta en que al nivel en que se desenvuelven los routeres en la red los convierten en galaxias mientras tu eres solo un sistema solar con tus protecciones. El router y un buen administrador hace de estos instrumentos los grandes hoyos negros donde todo cae y es posible llevar un rastro de lo que se decee. Volviendo al articulo: si es importante crear una legislacion concerniente a la privacidad de los usuarios mas es algo muy semejante al hecho comparable que pasa con la television: en el pasado, habia señal en el aire gratis, entonces una antena te hacia el trabajo. ahora si quieres suficientes canales pagas una cuota a la compañia de cable pero cuidado si quieres programacion a tu gusto o simplemente evitar los comerciales porque pagas un servicio, a eso si no! te chutas los comerciales, ademas te conformas con los canales que “ellos” quieren. entonces para que pago mensualmente me pregunto. Asi, pagar la entrada a la supercarretera no quiere decir que estes fuera de los metodos inherentes al proceso dominado por “ellos” los que dominan la informacion.

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