Computación en la Nube

No hay una definición precisa de lo que significa computación en la nube (cloud computing en inglés). En términos generales, es la ejecución de programas de computadora y almacenamiento de datos no en nuestra máquina personal, sino en algún lugar en la “nube”, es decir, en un servidor remoto al cual nos conectamos a través de Internet. El término servidor quiere decir un programa en una computadora generalmente más poderosa que la nuestra el cual puede darle servicio de computación y almacenamiento de datos a muchos usuarios simultáneamente. Los usuarios de computación en la nube, virtualmente todos los que usan computadoras hoy en día, no tienen ningún conocimiento acerca de la localización física de los servidores ni tampoco control sobre su funcionamiento.

Debido a la alta velocidad y confiabilidad de las líneas de comunicación de datos, lo que se llama banda ancha, el Internet evolucionó de ser una red de comunicaciones a ser una plataforma para la Informática. En lugar de ejecutar programas en sus propios servidores, los usuarios del Internet usan a la nube para combinar aplicaciones y datos aprovechando el poder de computación masivo de los servidores.

Es interesante notar que la computación en la nube no es realmente nada nuevo. Es la versión moderna del modelo de computación de los años 1960’s que se llamaba “tiempo compartido”. En esa época el tiempo compartido era necesario debido al enorme costo de las computadoras. Debido a la anteriormente mencionada alta velocidad de las líneas de transmisión de datos, combinada con el bajo costo de las computadoras y del almacenamiento de datos, los cuales continúan bajando vertiginosamente, es natural que hayamos regresado a este tipo de modelo.

Es un poco más fácil entender el concepto de computación en la nube con algunos ejemplos. Google ofrece varios servicios gratuitos muy populares de computación en la nube. Google Docs contiene casi todos los tipos de aplicaciones incluidas en la suite Office de Microsoft. Yo puedo escribir un documento sin que tenga que instalar un programa en mi máquina como Word. El documento tampoco se almacena en mi máquina. La ventaja de este tipo de sistema es que tengo acceso al documento desde cualquier dispositivo conectado al Internet. Ni siquiera tiene que ser una computadora convencional. Puede ser a través de mi teléfono. También puedo utilizar computación en la nube para sincronizar datos automáticamente en todas mis computadoras. Por ejemplo, si tomo una foto con mi iPhone, la foto aparece en unos segundos en mi iPad y en mi iMac. Ya no tengo que conectar el teléfono a mi computadora para copiar la foto. Puedo estar en cualquier lugar del mundo y la foto aparece en la computadora de mi casa. Este servicio de Apple se llama iCloud.

Los sistemas de correo electrónico como Yahoo y Gmail son ejemplos de computación en la nube. Los mensajes que recibimos se almacenan en los servidores de correo y los podemos leer usando un navegador en cualquier computadora.

La computación en la nube tiene algunas desventajas y riesgos. Nuestra información no está en nuestra máquina personal sino en el servidor de una empresa tercero sobre el cual no tenemos ningún control. La protección de la privacidad de dicha información no está en nuestras manos. Como mencioné en la serie sobre la Privacidad en el Internet, en este caso quien nos quiera espiar podría tener acceso a nuestra información si la compañía que ofrece los servicios no protege nuestra privacidad.

Otro riesgo es que si hay algún problema técnico o un acto de fuerza mayor que haga que se suspenda el servicio, perdemos, aunque sea temporalmente, el acceso a nuestra información. La compañía Amazon ofrece un servicio denominado Nube de Computación Elástica que interrumpió su servicio por casi un día el mes pasado debido que una tormenta dejó sin electricidad a gran parte del norte del estado de Virginia, en donde se localizan sus servidores. Como consecuencia varias empresas que utilizan el servicio, tales como la compañía de películas en línea Netflix, dejaron de funcionar afectando a millones de usuarios.

Las ventajas de la computación en la nube son mucho mayores que las desventajas y cada día será más popular este tipo de entrega de servicios. La computación en la nube llegó para quedarse.

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