Tabletas en las Escuelas

Uno de los problemas mayores que obstaculizan la adopción de sistemas de computación en las escuelas es que históricamente han sido difíciles de utilizar. Las computadoras personales que utilizan el sistema operativo Windows de Microsoft no son fáciles de configurar, usan un idioma arcano para comunicarse con el usuario, son sumamente vulnerables a virus, tardan mucho en encenderse y apagarse, y con frecuencia se congelan y la única forma de lograr que vuelvan a funcionar es apagarlas y volverlas a encender.

En el área de la educación, las computadoras Apple siempre han sido la opción preferida. Por muchos años antes de que las Macs se hicieran tan populares como hoy en día, Apple se distinguía por su penetración en las universidades americanas. Las computadoras de Apple son mucho más fáciles de usar, no tienen problemas de virus y se encienden y apagan más rápido. Apple es actualmente la compañía más valiosa del mundo, más que las compañías petroleras. Su éxito se atribuye a su celoso empeño de diseñar productos elegantes y fáciles de usar.

¿A qué se debe la superioridad de Apple? Hay muchas teorías. La mayor diferencia entre las computadoras de Apple y las computadoras personales que utilizan Windows es que Apple fabrica sus propias máquinas. No hay computadoras con el sistema operativo MacOS que no sean fabricadas por Apple. En contraste, desde su inicio hace más de 25 años, las computadoras Windows han sido fabricadas por docenas de compañías (muchas de ellas han nacido y muerto durante estas décadas). Además hay cientos de compañías que ofrecen accesorios internos para las máquinas de Windows. Es mucho más fácil desarrollar una computadora confiable si la empresa tiene control sobre el hardware y el software.

Hace apenas diez años era muy difícil configurar redes inalámbricas. Yo recuerdo haber pasado días enteros tratando de configurar una red doméstica. Hoy en día las computadoras y los teléfonos inteligentes se pueden conectar a una red simplemente ingresando el código de seguridad del modem inalámbrico. El monopolio de Telmex ha hecho un buen trabajo con su producto Infinitum en el cual se muestra el código de acceso en una etiqueta fácil de encontrar y leer.

Cuando Steve Jobs introdujo al mercado la primera tableta iPad muchos críticos opinaron que no entendían para que serviría este tipo de máquina. ¿Para qué necesitamos otro tipo de computadora si ya tenemos laptops móviles? El público respondió comprando 55 millones de iPads. La competencia reaccionó copiando el concepto y ahora hay docenas de tabletas en el mercado mundial y se han vendido más de 300 millones nada más en Estados Unidos.

Creo que ya llegó el momento en que las computadoras personales dejaron de ser esenciales. Las tabletas con conexión fácil al Internet a través de redes inalámbricas representan un gran salto en tecnología porque aprenderlas a usar es algo trivial, no obstante que diferentes marcas utilicen diferentes sistemas operativos. Yo he observado fascinado como mi nieta de dos años juega con destreza asombrosa juegos educativos en su iPad. Son tan fáciles de usar que no requieren ningún entrenamiento especial. Además son relativamente baratas. La Nexus 7 de Google cuesta $200 dólares.

Todos los fabricantes comprendieron la idea de Apple y han tratado de copiarla. Y no ha sido fácil. La empresa Hewlett Packard lanzó al mercado un producto llamado HP Touchpad que fue un soberano fracaso que casi destruyó a la venerable compañía. Si los principales obstáculos para la adopción de tecnología en las escuelas han sido la dificultad de usarlas y la brecha que existe entre los maestros y los estudiantes con respecto a conocimientos técnicos, adoptar tabletas en lugar de computadoras de escritorio o laptops elimina estos obstáculos. Esta es un oportunidad para que nuestro sistema educativo de un salto hacia delante.

Lo que no se puede eliminar es la necesidad de personal especializado para administrar las tabletas. Por ejemplo, cargar y actualizar programas, conectar impresoras, etc. Por supuesto también hay que desarrollar el modelo pedagógico para que de verdad se integren a los procesos de aprendizaje.

Muchos distritos escolares estadounidenses tienen desde el año pasado programas pilotos de adopción de tabletas en las escuelas primarias, secundarias y preparatorias. Deberíamos en México seguir este ejemplo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *