¿Eh?

A principios del año 1993 hubo un escándalo mayor en un rancho en Waco Texas en donde el Buró de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego (ATF, por sus siglas en inglés), fracasó en su intento de arrestar al líder de una secta religiosa lo que dio como resultado un sitio policíaco que duró casi dos meses. El desenlace final fue un incendio en el cual murieron setenta y seis personas, incluyendo más de 20 niños. ATF es la misma organización policíaca involucrada en el escándalo del programa Rápido y Furioso, el cual instrumentó la entrada ilegal de armas de fuego a México con el propósito de rastrearlas.

Uno de los detalles que recuerdo de la tragedia es que para forzar a que se entregaran los miembros de la secta, la ATF rodeó el rancho con altavoces para tocar música de rock a un volumen muy alto. Se usó la música como un instrumento de tortura.

En mayo de este año, para dispersar a los manifestantes que invariablemente están inconformes con las políticas de la G8/OTAN, la cual tuvo su convención anual en Chicago, la policía de dicha ciudad utilizó cañones de sonido que emiten tonos a muy alto volumen los cuales causan dolor profundo y posible daño permanente a los oídos. Aunque los cañones de sonido se inventaron para uso militar, se han utilizado desde el año 2009 para manejar motines de manifestantes en muchas ciudades de Estados Unidos.

Cuando regresé a vivir a México hace algunos años, me percaté inmediatamente que el volumen de la música y el ruido ambiental es más alto comparado con lo que sucede en otros países. Me dolían los oídos después de ver una película de acción, algo que no me había sucedido antes. Recientemente me propuse a hacer un pequeño estudio no científico usando una aplicación en mi teléfono iPhone que mide los decibeles de ruido. Anoche fui a ver la nueva versión de la película de acción Total Recall (El Vengador del Futuro es su título en español) y en este momento que estoy escribiendo estas Cavilaciones me están zumbando los oídos. El promedio de ruido durante la película fue de 94 decibeles con picos de hasta 107 decibeles cuando había disparos (¡más de la mitad de la película!).

Muchos expertos en la prevención de la pérdida del oído dicen que no es recomendable estar expuesto a más de 100 decibles por más de 15 minutos sin utilizar protección para los oídos. En las clases de spinning del gimnasio al cual asisto la música es superior a 100 decibles continuamente durante los 45 minutos que dura la clase. La persona con mayor riesgo de dañarse los oídos es por supuesto la instructora.

Así como se usa el sonido de alto volumen para dispersar manifestaciones, muchos establecimientos comerciales curiosamente lo utilizan para atraer clientela. Se colocan bocinas en las banquetas de boticas, gasolineras, agencias representantes de telefonía celular, etc. Yo jamás entró a una tienda que tenga ese tipo de ruido ambiental. Para mí funciona más el efecto de dispersión que el de atracción. Algunos supermercados tienen música ambiental a volumen muy alto. Una vez entré a una tienda Soriana y en el área de electrodomésticos había un equipo de sonido con el volumen tan alto que fui y lo bajé. No me sacaron de la tienda pero me vieron muy feo y lo volvieron a subir.

Igual o peor de dañino, que por fortuna no afecta a terceros, es el volumen de los audífonos de los aparatos portátiles de música como los iPods y los teléfonos celulares. El volumen puede ser hasta de 130 decibeles, el cual produce daño si se escucha por más de cinco minutos. La gente que oye música de esta forma está lesionando permanente los oídos.

Hace más de cinco años empecé a padecer de tinnitus, un trastorno incurable que produce un zumbido permanente y constante en el oído. Me hicieron muchas pruebas médicas y según los especialistas el daño se debe probablemente a que en mi juventud toqué en una banda de rock. El daño se manifestó muchas décadas después.

Los proliferación de aparatos portátiles de música con audífonos es relativamente reciente. No sabemos si dentro de unas décadas vamos a tener una población de la tercera edad con una incidencia muy alta de personas con problemas para oír. Mi consejo: bájenle el volumen, usen protección y aconsejen bien a sus hijos.

2 Respuestas a “¿Eh?

  1. Estimado Pedro Iván.     Agradable narración de tu Cavilación.       La Secretaría del Medio Ambiente y Direcciones Estatales y Municipales de Ecología en los diferentes estados de la república, tienes establecidas normas ambientales en cuanto a el nivel de decibeles en que los comerciantes pueden utilizar sus bocinas para atraer clientes y no generar contaminación ambiental auditiva.     Lo mismo sucede en las fiestas caseras en las que el propietario de la casa invita a un conjunto musical (tambora), para impresionar (deleitar) a sus amistades y los músicos tocan sus instrumentos al nivel de decibeles que se les antoja sin respetar el oído de asistentes ni vecinos.     En este caso se procede a llamarle a la policía, que inmediatamente acude al lugar de la reunión y pide (obliga) al encargado de la fiesta que le baje el nivel a las bocinas del grupo musical.       De igual manera, en el caso de fiestas en casa, la autoridad Municipal te solicita que gestiones un permiso para poder llevar a cabo dicha reunión con música y te limita el horario para la misma. Por lo general no debe de exceder de las 2:00 am.     En lo concerniente a la pérdida de capacidad auditiva en tu caso, espero que logres  resolver tu problema. El conjunto de rock (Hot Cakes) del que formaste parte en tu juventud, era del agrado de la mayoría de los que teníamos la oportunidad de escucharlos en aquellos años.      Dichos años aquellos.     Un fuerte abrazo desde Ensenada.     Varo   P.D. Como has mejorado en tus Cavilaciones según mi gusto. Realmente son interesantes bajo muchos puntos de vista. Continua siendo ágil y divertida su lectura.  

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  2. estimado Ivan:
    supongo que para que tu sufrimiento disminuya deberas de utilizar los novedosos instrumentos auditivos que se usan para discapacidad auditiva actualmente, aunque no estoy seguro si estos puedan hacer uno para ti con la funcion de que al detectar cierto volumen se inhiba su nivel de amplificacion o sea al contrario que disminuya su volumen de amplificacion en lugar de elevar el volumen para lo que en si estan destinados, en gente con discapacidad auditiva.

    Respecto a los niveles tan altos de daño al oido, supongo que existe una interpretacion mercadologica del valor RMS y el valor PMPO y tambien una desinformacion del valor de la acustica en un recinto. Resulta que un grupo toca en un estadio y necesita grandes catidades de watts para que lo escuchen los de hasta atras. pero en un estudio el sonido es controlado para que no genere distorcion. aun asi me decia mi padre que le fascinaba sentir la musica, supongo que lo decia asi para darme a entender que para disfrutar la musica cada parte que la conforma tiene un diferente efecto en tu cuerpo, tanto asi que cuando estas frente a un grupo que adecuadamente modula su volumen de amplificacion no necesita que se escuche en diez cuadras a la redonda de donde es la pachanga. Finalmente los modernos aparatos muestrean logaritmos de compresion de datos y nos dan respuestas aproximadas lineales, no solo perdemos en variedad musical pero tambien en posibilidad de ecualizacion (el programa ecualiza por ti) entonces escuchamos una muestra muy bien definida pero con efectos planos en los audifonos. En resumen, la gente necesita mantener el volumen alto para poder disfrutar esas muestras tan lineales, en su rango auditivo supongo. Javier

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