Todos los Libros Serán Digitales. Segunda Parte.

En la primera parte de esta serie mencioné que los libros impresos están condenados a desaparecer. Los libros modernos desde hace algunas décadas se escriben en computadoras y por definición están disponibles en forma digital que puede subirse al Internet en donde pueden indexarse para que cada palabra de su contenido pueda encontrarse. Para fines de esta década, el proyecto Google Books culminará su meta de publicar en el Internet los más de 130 millones de libros que se han publicado en la historia de la humanidad. Todo el legado escrito de los humanos estará disponible en línea. Quienes no leyeron la primera parte de estas Cavilaciones pueden hacerlo en el blog que aparece al final.

La experiencia y conveniencia de leer un libro en forma digital es impactante. Para empezar, los lectores digitales están bajando de precio vertiginosamente y pronto costarán menos que un solo libro, sobre todo en México en donde estos son desproporcionadamente caros (tal vez por eso México es uno de los países con menor índice de lectura). Una de mis lectoras me comentó que es mucho más fácil y saludable cargar un iPad que siete libros pesados. Los días en que los niños van a la escuela con mochilas enormes en sus espaldas van a desaparecer. Otra de las ventajas de leer un libro en un lector digital es que tienen diccionarios integrados con los cuales yo puedo averiguar instantáneamente el significado de cualquier palabra que yo desconozca con tan solo tocarla con mi dedo. Mi lectora mencionó que su hija de seis años acaba de leer The Hobbit, de J.R.R. Tolkien. Además de las ilustraciones y texto de la versión impresa, la digital contiene grabaciones de la voz del autor en las cuales el lee y a veces canta. También se pueden ver imágenes de los dibujos originales y muestras del texto que el autor escribió a mano, incluyendo secciones que no se publicaron en la versión clásica impresa. La niña de seis años, mi nieta, vive en un mundo en donde todo esto es natural y normal, aunque sea algo increíble y mágico para muchos de nosotros.

Las bibliotecas tradicionales se van a convertir en museos a donde uno pueda ir a contemplar objetos raros y antiguos, como si fuéramos al Louvre a ver a la Mona Lisa. Al igual que la industria de la música, hay una tendencia a lo gratis en los libros digitales, sobre todo en aquellos que son del dominio público. Por ejemplo, la obra entera de Fedor Dostoyevsky, así como Don Quijote y la Divina Comedia, son gratuitos en la tienda de libros de Apple y en otras. Sin embargo hay que pagar por la mayoría de los libros digitales y por eso persistirá el concepto de biblioteca, un lugar en donde uno pueda pedir prestado un libro digital. Pero este lugar no tiene que ser un edificio con computadoras. La bibliotecas digitales serán sitios de Internet que adquieran licencia para prestar libros. Estos sitios generarán ingresos a través de cuotas de suscriptores. Así como las bibliotecas actuales prestan revistas y música, las digitales harán lo mismo. Ya existen muchos proyectos de bibliotecas digitales en todo el mundo. Les invito a que busquen “biblioteca digital” en el Internet para que vean algunas de ellas.

Muy pronto toda la información del mundo estará a nuestro alcance a todas horas y en cualquier lugar. Solo necesito un teléfono inteligente conectado al Internet para encontrar cualquier dato que yo necesite. Hace apenas diez años no era fácil encontrar la respuesta a preguntas tales como quien ha ganado más campeonatos de fútbol en la liga mexicana. Tenía que preguntarle a un amigo fanático o consultar periódicos o revistas en una hemeroteca. Lo más probable es que me quedara con la duda. Hoy encuentro la respuesta en un instante en mi iPhone.

Pero hay otras cosas que se pueden lograr con toda la información digital que antes eran virtualmente imposible. Por ejemplo, ¿cómo podría yo averiguar la frecuencia anual que se ha utilizado en todos los libros del mundo la frase “transmisión automática” durante los últimos 120 años? Veremos la respuesta en la tercera y última parte de estas Cavilaciones.

Una respuesta a “Todos los Libros Serán Digitales. Segunda Parte.

  1. Por lo visto estoy perdiendo el tiempo al edit
    ar mis libros. Nadie los va a leer. ¡Qué lástima!

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