La Educación a Pesar del Internet

Los sistemas educativos de casi todo el mundo, desde la primaria hasta la educación superior, están sufriendo un proceso de metamorfosis debido a la disponibilidad de información en el Internet. Nadie sabe todavía cuál es la mejor manera de enseñar conviviendo con el Internet, que además de contener todo lo que necesitamos, promueve la comunicación y la colaboración. Mi amigo el sabio me platicó que su hijo acaba de entrar a la primaria este año y una de sus primeras tareas venía con la siguiente instrucción muy clara: se prohíbe usar el Internet para hacer las tareas. Para mí aquí hay algo profundamente absurdo. ¿Cómo se le puede prohibir  a un estudiante que utilice el recurso de información más importante que existe en la actualidad?

Hay dos factores en juego. El primero es parte de la naturaleza humana y es la resistencia al cambio. Relaté en una de mis anteriores Cavilaciones que en los años 1970 se nos prohibió brevemente a los estudiantes de ingeniería en el Tecnológico de Monterrey usar una calculadora científica en los exámenes. En la actualidad esto se consideraría ridículo. La segunda es la facilidad para copiar que fomentan el Internet y las redes sociales. Para cualquier tarea es fácil encontrar la información que se me solicita, darle un vistazo y copiarla íntegramente, lo cual obviamente no es correcto. Me aventuro a decir que este tipo de plagio ha existido por décadas y quizás siglos. Lo que pasa es que antes era más complicado encontrar la información y aún más difícil comprobar que se copió. En los últimos años ha habido casos de escritores famosos y académicos que han visto sus reputaciones comprometidas al descubrirse que sus escritos no son originales. Si al leer un libro descubro un concepto familiar, por medio de una búsqueda en el Internet puedo averiguar en cuestión de minutos si hay otras obras con el mismo contenido. También hay muchos casos recientes de personas famosas a quienes se ha descubierto que inflaron sus credenciales en su currículum vita, todo debido a la facilidad de verificar información en el Internet.

Es tanta la preocupación en las esferas académicas sobre el problema del plagio que algunos de los programas computarizados de enseñanza en línea tienen la habilidad de automáticamente comparar las tareas con la información en el Internet. Es como si hubiera una policía que constantemente vigila que los estudiantes no copien flagrantemente.

En la Universidad de Harvard hay actualmente un escándalo debido a que se descubrió que la mitad de los alumnos de una clase de ciencias sociales hizo trampa porque colaboraron en un examen final para resolver en casa, algo que los mismos profesores dicen que es muy difícil de evitar debido a la comunicación en las redes sociales. Es muy fácil compartir opiniones con cientos de condiscípulos a través de correos electrónicos, de Facebook y de Twitter. Antes no lo era. Los estudiantes de Harvard, al compartir información, entregaron exámenes con respuestas similares. He leído muchos comentarios sobre este caso que ponen en juicio la integridad de los estudiantes modernos. Como si hubiera una decadencia generalizada de la moral. Curiosamente, una de las habilidades más importantes de la era económica basada en el conocimiento en la cual vivimos es saber colaborar. A los alumnos de Harvard los van a expulsar porque colaboraron cuando les dijeron que no lo hagan.

Mi hija es profesora de Ciencias Políticas en una universidad estadounidense y me platica que ella y sus colegas están adaptando sus métodos de enseñanza para poder evaluar a los estudiantes como individuos. Es imposible prevenir el uso del Internet y evitar la colaboración. Describir algunos métodos para que el proceso educativo conviva con el Internet sería el tema de otras Cavilaciones, pero cabe decir que implican mucho más trabajo de parte de los maestros y sería impráctico que ellos impartan más de dos o tres clases por semestre.

Los alumnos tienen que aprender valores, entre ellos la honestidad y la ética, y aplicarlos en su proceso de aprendizaje. Si la tarea consiste en escribir un ensayo, no se vale buscarlo y copiarlo íntegro. Pero también los maestros tienen que cambiar la forma de enseñar teniendo en cuenta la presencia inevitable de la información digital en la punta de los dedos.

2 Respuestas a “La Educación a Pesar del Internet

  1. El problema que veo, es que el acceso a la información se queda en eso, recopilación de información, la inteligencia se vuelve como aparato informático, recopilador y repetidor de datos, pierde así la capacidad de reflexión,pierde también algo importante para la función del cerebro , el conectar, el investigar, el deducir, el aportar, el inventar el crear nuevas ideas.

  2. El maestro debe modernizarse. Como en cavilaciones anteriores supimos de la digitalizacion increible de todos los libros habidos y por haber. Recuerdese la historia: la biblioteca de Alejandria, con millones de textos de la antiguedad. Es pues para el humano un desperdicio evitar el pasado, al menos en ciencia si aplica. Los metodos actuales deberan inducir al alumno a copiar lo que necesitamos copiar del pasado, pero incluir la quinta pregunta en el cuestionario de la tarea asi: 5. Despues de las cuatro respuestas que plagio de otros textos, digame su conclucion acerca del tema en cuestion. Saludos.

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