¿México: La Nueva China?

El sábado 24 de enero se publicó un artículo en el periódico New York Times con el título de estas Cavilaciones pero sin los signos de interrogación. El título era una afirmación. Escrito por Chris Anderson, quien anteriormente fuera el editor de la revista Wired, menciona a México como la nueva fuente de manufactura para productos que en los últimos 20 años se han fabricado en China.

“Como muchos americanos, hasta recientemente, cuando oía Tijuana solo pensaba en cárteles de droga y tequila barato”, dice Anderson, ignorando que esta declaración puede ser ofensiva para los quien quiere alabar. Después menciona datos muy positivos tales como que en Tijuana se fabrican las televisiones de Samsung y Sony, así como las grandes maquiladoras de productos médicos y de partes aeroespaciales. Agrega las fábricas similares en Ciudad Juárez y las de Querétaro que fabrican transmisiones para Corvettes.

Anderson se unió con un joven Tijuanense, Jordi Muñoz, para crear una empresa en San Diego llamada 3D Robotics que diseña aviones y helicópteros miniatura para consumidores que se manejan a control remoto. La idea original del producto fue de Muñoz. La empresa hace el trabajo de ingeniería en San Diego y fabrica los aviones en Tijuana.

Si los salarios en China son equivalentes a los de México, es obvio que a las compañías norteamericanas les conviene más fabricar en nuestro país debido a que las cadenas de suministro son mucho más cortas. Anderson menciona esta ventaja como la principal para haber escogido a Tijuana. La otra es que la gran escala de manufactura que ofrecen las fábricas chinas no favorecen a empresas pequeñas como 3D Robotics. Hay un párrafo crucial en el artículo de Anderson: “Los salarios en las ciudades en el sur de China están aproximándose a $6 dólares la hora, más o menos lo mismo que en México”. Aquí está la clave. Las fábricas se fueron a China porque los salarios eran los más bajos del mundo. Ahora pueden regresar a México porque ya estamos compitiendo otra vez con los más bajos. Pero esta puede ser una situación temporal. En nuestra era de globalización las empresas siempre adoptarán estrategias que reduzcan los costos de sus productos. Mencioné recientemente que Foxconn, la maquiladora china más grande del planeta, la cual fabrica los productos de Apple, pronto abrirá una fábrica gigante en Indonesia, en donde los salarios están al nivel que tenía China hace 20 años.

He mencionado en ocasiones que para que nuestro país detone económicamente debe hacerse mayor énfasis en la innovación local y no en la inversión extranjera para crear trabajos con bajos sueldos. En México se gradúan más de 100,000 ingenieros al año, más de tres veces per cápita de los que se gradúan en Estados Unidos. Me consta que el talento técnico en México es de muy alto nivel. Los ingenieros con los cuales he trabajado en los últimos años son tan hábiles como los que yo consideraba genios en Estados Unidos, en donde fui director de compañías de software por más de 25 años. Pero para crear empresas se necesita capital y este es sumamente difícil de conseguir para los emprendedores mexicanos. Hablé recientemente con un mexicano egresado de la Escuela de Negocios de Harvard que trabajó en el Distrito Federal tratando de abrir el mercado para inversiones en tecnología y me dijo con tristeza que simplemente no se puede conseguir capital de alto riesgo. Hoy vive en Dallas en donde está abriendo un banco para prestar dinero a latinos.

Jordi Muñoz, a quien no tengo el gusto de conocer, tuvo suerte de toparse con Chris Anderson, quien pudo financiar a la empresa. Me pregunto si hubiera sido posible que esta empresa fuera mexicana. En los últimos meses he platicado con varios emprendedores frustrados porque no pueden lanzar sus ideas al mercado debido a la falta de financiamiento.

Se habla mucho últimamente de los nuevos apoyos para emprendedores y ojalá que se vuelvan realidad. Para que funcionen tienen que ser ágiles y libres de trabas burocráticas para verdaderamente desatar la creatividad no utilizada de nuestro país.

2 Respuestas a “¿México: La Nueva China?

  1. Ivan ese ultimo eslabon es la clave del neanderthal. el mexicano nos gusta imaginar y trabajar en lo que no es un riesgo. a los mexicanos no les gusta invertir lo propio. si lo pieden sus congeneres se burlan de el y ya no le prestan mas o simplemente quedas 5 veces el teimpo de inversion en deuda como en un buro de fracasado. en paises capitalistas como mencionaste en otras cavilaciones tienen dinero de quiebras digamos. lo piedes pero no lo traes en la frente por toda tu vida. los paises del dinero lo saben al traer el dinero para aca, solo pagan por hacer noporque les ayudes a imaginar. adios

  2. Estimado Iván.   Excelente Cavilación.   Felíz semana.   Saludos cordiales,   Varo

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