Trampas en los Exámenes

La tendencia a hacer trampa en los exámenes escolares es parte esencial de la naturaleza humana que muy pocos pueden resistir. Pero el grado con que se lleva a cabo varía mucho y tal vez dependa un poco de la cultura. Además es un tema que siempre está en actualidad. Si ustedes hacen una búsqueda en Google de “como hacer trampa en un examen”, encontrarán miles y miles de consejos, incluyendo videos muy detallados con sugerencias y trucos muy ingeniosos.

Recuerdo que cuando estudiaba en el Tec de Monterrey había compañeros míos que eran expertos en lo que le llamaban “acordeones”, apuntes que se escribían en papelitos que uno deseaba fueran suficientes para contestar las preguntas de un examen. Algunos acordeones eran verdaderas obras de arte con letras en miniatura que se escribían en un papel enrollado por los dos lados con ligas en los extremos para poder recorrer su contenido usando los dedos enrollando un extremo y desenrollando el otro. Cuando estaba estudiando el doctorado en Estados Unidos, todos mis compañeros y yo ya teníamos más de 25 años, la mayoría teníamos familia y supuestamente ya éramos lo suficientemente responsables para no hacer trampa. Para los exámenes a veces el maestro nos dejaba solos en el aula. Ante el asombro de todos nosotros, había un grupo de griegos que copiaban descaradamente cuando no había vigilancia (no estoy implicando que todos los griegos sean tramposos).

Cuando estudiaba también daba clases de ingeniería eléctrica a los alumnos de primer año. Impartía mi clase en un auditorio a un grupo de más de 100 alumnos. Para evitar que copiaran, yo preparaba dos exámenes diferentes y los repartía en forma de cuadrícula de tal forma que las personas al lado izquierdo y derecho de cada estudiante tenían exámenes diferentes. Un alumno de África levantó la mano y dijo que quería hablar conmigo. Se levantó y se acercó a mí y me dijo que creía que había un error porque los exámenes de sus compañeros eran diferentes (no estoy implicando que todos los africanos sean tramposos).

Mi hija es profesora en Bates College, en el estado de Maine en Estados Unidos. Me platicó el caso de un alumno que descubrieron copiando. Siempre pedía permiso para ir al baño durante los exámenes y se tardaba mucho. La maestra empezó a sospechar que algo estaba mal y le pidió a otro maestro que siguiera al alumno la próxima vez. En vez de ir al baño, el estudiante iba a la biblioteca y consultaba las preguntas del examen en una computadora. Expulsaron al alumno de la universidad. Aunque sus padres amenazaron con demandar a la escuela y se armó un escándalo prevaleció la justicia.

Hay escuelas que tienen mucho prestigio, tales como Harvard, Stanford y la Academia Militar de West Point, que se rigen bajo un estricto código de honor que prohíbe no solo copiar, sino también que las tareas se hagan en grupo, al menos que el profesor lo permita. Sin embargo en los últimos años ha habido casos notorios de trampa masiva que provocaron la expulsión de docenas de estudiantes.

Algo muy moderno es que se le pida a los alumnos que apaguen sus teléfonos inteligentes durante los exámenes porque están permanente conectados al Internet y porque en realidad más que teléfonos son computadoras que pueden almacenar cualquier tipo de información. Esto se va a complicar más con la nueva tecnología de teléfonos inteligentes en forma de anteojos en donde las imágenes se proyectan en los lentes. Pueden ser lentes de prescripción y no veo cómo se le pueda pedir a un estudiante que se los quite porque no puede ver bien sin ellos.

Lo más moderno son los cursos en línea en donde se han inscrito millones de estudiantes de todo los continentes que disfrutan las enseñanzas de los mejores maestros del mundo. ¿Pero cómo puede estar seguro el maestro que no hacen trampa en los exámenes? Con tecnología. Hay compañías que ofrecen servicios de vigilancia remota que monitorean a los estudiantes usando las cámaras de las computadoras. También registran todas las interacciones con el teclado y el ratón para detectar actividades sospechosas. Inclusive hay quienes creen que este tipo de vigilancia será más eficaz que la que se puede lograr con los exámenes en las aulas.

Una respuesta a “Trampas en los Exámenes

  1. el hacer trampa no es lo que me preocupa, sino que uno de estos granujas me opere, o sea el juez de mi caso o tal vez sea el policia que solo consigue su puntuacion a traves de infracciones dudosas. que el mundo ruede, en fin la trampa seguria existiendo…jose

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