El Tigre Azteca

México está de moda en los periódicos y revistas internacionales que afirman que nuestro país pronto superará a Brasil como la potencia económica más importante de Latinoamérica. Debido a su rápido crecimiento, el Financial Times de Londres curiosamente bautizó a México como el Tigre Azteca. Hubiera sido mejor el apodo el Jaguar Azteca puesto que ésta es la especie de felino salvaje que vive en nuestro territorio. Un artículo en la revista Forbes el año pasado afirma que hasta los inversionistas brasileños están invirtiendo en México.

No quiero echarle agua fría al súbito entusiasmo por nuestro país pero hay que poner los pies sobre la tierra y ver la vena común de todos estos reportajes: todos hacen alusión a que México es un país con sueldos bajos. Muchos inversionistas extranjeros ven a México como un país atractivo porque nuestros trabajadores ya ganan menos otra vez que los trabajadores de China. Esto no incluye solamente a los empleados de línea de las maquiladoras, sino también a nuestros profesionales con grado universitario. El sueldo inicial en una maquiladora de un ingeniero recién egresado de una de las mejores universidades de México es de $6,000 pesos al mes.

La expansión asombrosa de la economía China dio inicio cuando puso a la disposición del mundo sus masas de trabajadores con sueldos muy bajos para fabricar todos los productos del planeta. China se convirtió en la fábrica por excelencia del mundo. Así como hace 50 años leíamos “made in Japan” en una infinidad de productos (made in Chafán era la burla cuando al inicio los productos eran de baja calidad). Hoy leemos la leyenda “made in China” tanto en lo productos de alta tecnología, por ejemplo los teléfonos inteligentes, como en las estatuillas de la Virgen de Guadalupe que se venden en el Zócalo de la Ciudad de México.

La empresa gigante Wal-Mart, si fuera un país sería el número 27 del mundo en PIB, fomentó en gran parte el crecimiento de las fábricas de China. Todos los fabricantes del mundo quieren venderle a Wal-Mart porque saben que sus ventas crecerían exponencialmente al poder ofrecer sus productos en miles de tiendas. La empresa utiliza métodos muy sofisticados para escoger a sus proveedores. Cuando escogen a uno nuevo, los analistas de Wal-Mart ya saben más acerca del producto que quienes lo inventaron. Ya saben los detalles de todas la partes del producto, cuánto cuestan, cómo se fabrican y cómo se hace de la manera más barata. ¿El resultado? El nuevo proveedor de Wal-Mart emigra su fábrica a China para satisfacer las demandas de costos y volúmenes que exige la empresa.

Pero China no se conformó con ser la fábrica del mundo. Durante las últimas décadas hubo grandes inversiones en infraestructura y educación. China compite con Estados Unidos mano-a-mano en tecnología. El liderazgo por la computadora más poderosa del mundo ha estado en manos de China en los últimos años. Los mejores estudiantes de China ya no tienen que ir a Estados Unidos para estudiar maestrías y doctorados porque gozan de los mismos privilegios en su propio país. La riqueza que se ha creado en China es asombrosa, con miles y miles de nuevos millonarios. Por supuesto, no todo es color de rosa. Hay una brecha enorme entre ricos y pobres y la contaminación ambiental en algunas zonas es muy peligrosa. Durante este periodo de crecimiento vertiginoso, como es natural, los sueldos de los obreros empezaron a subir hasta que alcanzaron a los de México.

México tuvo una oportunidad similar a la que hizo que China se convirtiera de la noche a la mañana en la segunda potencia económica del mundo pero no la aprovechó. La estrategia se estancó en atraer inversión extranjera para establecer fábricas y esto solo funciona cuando los sueldo son bajos. Ahora tenemos una segunda oportunidad de lograrlo. Se necesita desatorar las trabas que impiden la innovación. Aunque la economía depende correctamente de las PYMES, también hay que pensar en grande y arriesgar capital para crear empresas con ideas transformadoras. Hay que seguir adelante con la reforma educativa y no dejar que se estanque. Tenemos la suerte de que se nos presente esta nueva oportunidad. ¡Esta vez no hay que desaprovecharla!

4 Respuestas a “El Tigre Azteca

  1. Mas acertado no podrias ser. Magnifica cavilacion.

  2. Igual y sería bueno que haiga buen futuro ………

  3. Juan Reyes del Campillo

    Muy interesante, aunque será difícil competir con un país como China, que puede hacer todo eso porque la población tiene asegurada: salud, educación, alimentación y vivienda.

  4. El interes de un desarrollo de pais recae en sus diferentes capas de la sociedad. si entendemos de que el gobierno puede ser legislador adecuado a su tiempo, el empresario, el organizador economico, la banca el organizador financiero y los empleados serian organizados en educacion, entonces si, la responsabilidad seria contundente y eficiente, cuando encontramos que cada uno de los sectores pierde el piso y desentona de su funcion entonces el fragil equilibrio se rompe por los mas delgado. saludos Ivan

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