No Hay Devoluciones

Hace poco compré unos audífonos especiales para correr en una tienda americana los cuales usé por unos días pero me resultaron incómodos y decidí devolverlos. Regresé a la tienda con los audífonos en su caja pero con algunos de los materiales de empaque incompletos. No me hicieron ninguna pregunta y me devolvieron mi dinero.

La semana pasada fui a una tienda OXXO a comprar dos botellas de jugo. Después de pagar cuando el cajero iba a meter las botellas en una bolsa de plástico me di cuenta que había escogido una de ellas de un sabor que no me gusta. “Perdón, me equivoqué de botella. La voy a cambiar”, le dije al cajero. “Lo siento señor, ya pagó usted y ya no se puede cambiar”, me contestó. “¿Pero cómo? ¿en que le perjudica que la cambie?”, le pregunté. Me dio una larga explicación primero diciéndome que no hay devoluciones, que el control de inventario es muy estricto, que si la cambia se la van a cobrar a él, y la respuesta clásica en todos lados “Porque el sistema no me deja hacerlo”. Ya muy molesto le pregunté sarcásticamente “¿En qué país tienen esta forma de tratar a los clientes?”. “En México”, exclamó con mucha seguridad su compañero de trabajo.

Después de mis Cavilaciones sobre aventuras en los bancos de la semana pasada mi amigo el sabio me platicó de algo que le sucedió recientemente. Fue a depositar dinero en la cuenta de su hija que está haciendo su internado en un hospital en Sonora. Tenía el número de cuenta anotado en un papelito que le entregó a la cajera. Se hizo el depósito y ya cuando estaba caminando en el estacionamiento vio el recibo y se dio cuenta que el número de cuenta estaba incorrecto. Regresó con la cajera, quien confirmó que ella había cometido un error, pero para poder corregirlo tenía que esperar 48 horas. “¿Pero cómo? No importa de quien sea la culpa, ¿por qué tengo que esperar dos días?”. La respuesta fue que el sistema no la deja hacerlo de otra manera.

Recuerdo cuando fui a una sucursal de Comercial Mexicana a comprar unas lámparas para las recámaras de unos departamentos. Escogí cuatro de un modelo económico y abrí las cajas para ver que no estuvieran vacías. Ya en la fila para pagar, una de las empleadas de piso me hizo notar que tenía tres lámparas de un modelo y la cuarta de otro. Era cierto, me había equivocado y empecé a dirigirme al sitio de las lámparas para hacer el cambio. “No se preocupe. Quédese en la fila y yo se la cambio”, me dijo amablemente. Regresó con otra caja, pagué y me fui a mi auto. Al colocar las lámparas en el auto noté que una de las cajas estaba muy liviana. La abrí y estaba vacía. Regresé a la tienda y no me la quisieron cambiar. Estuve más de una hora discutiendo con la cajera, con la empleada de piso y con uno de los gerentes pero nada funcionó.

Si yo vivo en el interior del país solo tengo la opción de comprar en tiendas mexicanas. Si vivo en la frontera tengo la opción de comprar en Estados Unidos. ¿En dónde me conviene comprar artículos caros como los audífonos que mencioné anteriormente? Si los hubiera comprado en México jamás me hubieran regresado mi dinero por ningún motivo. Las políticas de las tiendas sirven para ahuyentar a los clientes.

Entiendo que las reglas de no devolución se deben al abuso que cometen algunos que hacen trampa al regresar artículos después de usarlos. Un amigo mío trabaja en una tienda Costco en San Diego y me platicó que allá también abusan mucho en las devoluciones. Me relató que hay gente que devuelve colchones con manchas de orina. Pero la política es de no hacer preguntas. Aquí, sin embargo, pagamos los justos por los pecadores.

2 Respuestas a “No Hay Devoluciones

  1. Nada más verdadero. Después te platicaré mi experiencia con Movistar.

  2. Mi Peter,todos tenemos ese tipo de experiencias aqui en Mexico. Ya te platicare la mia en Robercial Mexicana, Ok.

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