Cristalería

En mis Cavilaciones del 20 junio de 2011 relaté que tuve la oportunidad de trabajar hace muchos años en proyectos de investigación relacionados con lo que en el artículo llamé computadoras ergonómicas porque no encontré otra palabra en español que las describiera mejor. El término en inglés es wearable computer. La palabra wearable no tiene traducción al español. Significa algo que vistes, como una chamarra, o algo que te pones, como los zapatos, un cinturón o los anteojos. Una computadora wearable es una máquina que te pones y puede adquirir muchas formas. Por ejemplo, puede tener la forma de un par de anteojos.

En el año 1998 la meta de mi empresa era lograr que trabajadores en almacenes pudieran llevar a cabo sus tareas guiados por una computadora con la cual se comunicaban por medio de la voz. El trabajador y la máquina interactuaban por medio de un diálogo. La computadora hablaba usando voz sintetizada como la que ahora es común en los teléfonos inteligentes (excepto que la calidad en ese entonces era muy inferior que la de ahora). Mi compañía inventó uno de los primeros métodos de reconocimiento de voz y nos costó mucho esfuerzo encontrar aplicaciones prácticas rentables para la tecnología. Equipar a trabajadores móviles fue una buena alternativa. El principal obstáculo que tuvimos que vencer es que no había computadoras que uno se pudiera poner. Nos asociamos con una compañía precursora de este tipo de máquinas que fabricó una computadora en forma de un cinturón grueso y pesado. Se calentaba tanto que algunos trabajadores se rehusaban a ponérselo porque decían que les quemaba la espalda. Al cinturón se le conectaba un micrófono y unos audífonos en forma de diadema que utilizaban los trabajadores para que pudieran usar sus ojos y manos en su trabajo. El cinturón tenía una conexión inalámbrica a un servidor que controlaba toda la operación del almacén. El cinturón no tenía pantalla ni teclado.

El desarrollo de la tecnología confiable de reconocimiento del habla tardó más de cincuenta años. En 1980, se necesitaba una máquina enorme con componentes especializados para lograr que una máquina entendiera frases aisladas dentro de un contexto. Pero debido al crecimiento exponencial de los sistemas de cómputo, lo cual nos brinda cada año computadoras más poderosas, más pequeñas, más baratas, con capacidad de almacenaje virtualmente infinita en la nube, y líneas de comunicación inalámbricas súper veloces, todo está a punto de cambiar radicalmente.

Google anunció el 15 de abril una guía extensa sobre la reglas de desarrollo de aplicaciones para el nuevo producto que se llama Glass. Aquí también hay un problema de cómo traducir el término al español. Todas las referencias que encontré en el Internet no lo traducen. Glass es una computadora con la forma de un par de anteojos. Los componentes electrónicos están integrados en el marco de los anteojos, los cuales incluyen micrófono, bocinas, geoposicionador, giroscopio, cámara y una pantalla que los usuarios perciben como una televisión de 25 pulgadas flotando en el aire a dos y medio metros de distancia.

El usuario se comunica con los anteojos hablando, moviendo la cabeza o haciendo gestos con los dedos. Cuando salió al mercado el primer teléfono iPhone, el cual es en realidad una computadora muy poderosa, nadie se imaginaba que años después habría millones de aplicaciones en una infinidad de áreas de tal forma que por primera vez desde 1982 bajaron el año pasado las ventas de computadoras personales. ¿Para que quiero una computadora de escritorio si puedo hacer casi todo en mi teléfono?

Las aplicaciones de Glass se van a llamar Glasswear, otro juego de palabras difícil de traducir, aunque la traducción literal es cristalería. Nadie, ni Google, puede predecir cuáles serán las aplicaciones de Glass que más impacto van a causar en el futuro. Si pasa lo mismo que con los teléfonos inteligentes, los humanos estaremos cerca de convertirnos en ciborgs, hasta hace muy poco personajes casi exclusivos de la ciencia ficción.

Con un teléfono inteligente yo puedo compartir con otros en tiempo real lo que ve la cámara. De la misma forma yo voy a poder compartir lo que veo a través de los anteojos. ¿Qué va a pasar con la poca privacidad que nos queda?

2 Respuestas a “Cristalería

  1. Buenos días Dr. Pedro Iván.
    Que interesante haber tenido la oportunidad en aquellos años de participar en dicho proyecto de diseño de facilitar al personal de los almacenes el estar ligados a una computadora para facilitar su trabajo.
    Debe de resultar para tu persona muy satisfactorio el apreciar como con el avance de la tecnología de hoy en día, todos aquellos proyectos se llevan a cabo con mucha facilidad.

    Gracias por compartir tus cavilaciones.

    Varo

  2. Gracias por tus cavilaciones Ivan, soy aficionado a la computasion para administrar mi tiempo, comunicasion y estudio y me fascina todo lo relacionado con ello, es sorprendente lo que ya vemos y veremos en un futuro cercano, gracias nuevamente. Daniel Rubio.

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