Las Fábricas del Futuro

En mis Cavilaciones de la semana pasada mencioné que una de las razones por la cual el Internet ha sido un generador de nuevas empresas es que el costo de entrada es muy bajo. No se requiere un gran capital para que alguien con una idea pueda crear un nuevo servicio, ya sea un sitio de Internet o una aplicación móvil, y ponerlo a la disponibilidad de todo el mundo. La dificultad de cómo hacerle saber a la gente que existe la aplicación y cómo convencer a los usuarios que la compren o la usen no desaparece. Es similar a la de los productos no digitales excepto que mi mercado es todo el planeta y no necesito intermediarios.

Supongamos que tengo una idea de un nuevo tipo de sacacorchos. ¿Cuáles son mis opciones para fabricarlo y llevarlo al mercado? Hasta recientemente era sumamente difícil lograrlo. Primeramente tendría que hacer el diseño de manera gráfica. Hace mucho que existen programas de computadora que se llaman CAD (Computer Aided Design) con los cuales puedo crear el diseño. Aunque se necesita experiencia para usarlos, ya no se requieren ejércitos de dibujantes como antes. Con el diseño en mano en forma digital, el siguiente paso es fabricar un prototipo. Para esto había que recurrir a empresas especializadas que cuentan con las herramientas mecánicas para fabricar las partes de metal y plástico de mi nuevo sacacorchos. Esto puede costar miles y miles de dólares, sobre todo si el proceso es iterativo y necesito fabricar varias versiones hasta que esté satisfecho con el sacacorchos. Si ya tengo en mis manos un prototipo que me gusta, ¿cuál es el siguiente paso? Hay muchas opciones pero veamos dos nada más. Si quiero armar una fábrica necesitaría un capital enorme y por lo tanto descarto esta opción. Una estrategia más viable es buscar una compañía establecida a la cual yo le pueda licenciar mi producto. Si tengo éxito la empresa seguramente modificará mi diseño y me pagaría un porcentaje pequeño por cada sacacorchos que vendan.

El problema hasta la fecha es que aunque el Internet ha sido una fuente de creatividad para productos que no podemos tocar, no ha habido un progreso similar para los productos que sí podemos tocar, como el sacacorchos, un juguete, un adorno, un aparato que controle las luces de mi casa, etc. No puedo escribir un programa de computadora para crear una florero o un control remoto.

Todo esto va a cambiar en menos tiempo de lo que se imaginan.

Para empezar, hay nuevas impresoras de tres dimensiones que me permiten “imprimir” cualquier forma en mi propia casa. Si diseño un objeto, digamos una pelota de fútbol esférica con los surcos típicos de las partes con costuras, yo la puedo imprimir en mi casa. En otras palabras, ¡yo puedo fabricar el prototipo de mi sacacorchos en mi casa! Estas impresoras todavía son caras, las más baratas alrededor de $1,500 dólares, pero están bajando de precio muy rápido. Hoy en día tengo una opción mucho mejor y más barata que la de antes donde tenía que contratar a terceras personas para fabricar prototipos.

¿Qué hago después de imprimir mi prototipo? Lo mismo que hago en estos tiempos con mis fotos. Las fotos que imprimo en mi impresora en mi oficina son como un prototipo. Si quiero crear un libro de fotos, las mando por Internet a un servicio como los que ofrecen Apple para imprimirlos y encuadernarlos. Lo mismo con mi sacacorchos. Lo mando a un servicio en donde me pueden imprimir una o miles de copias. Ya no necesito a un intermediario. Tengo mi propia fábrica virtual que controlo desde mi oficina o mi casa. Para vender mi producto creo un sitio de Internet dedicado a su promoción y ya tengo armada mi nueva empresa de sacacorchos.

Todo esto parece irreal pero no lo es. Muchos expertos afirman que estamos en la parte inicial de una nueva revolución industrial que va a liberar a la humanidad de las restricciones impuestas por el costo de fabricación de artículos. Cualquiera de nosotros podremos fabricar artículos con inversiones muy bajas. Fue esto precisamente lo que hizo que el Internet cambiara nuestras vidas. Hay muchos más detalles sobre este tema que tocaremos en futuras Cavilaciones.

Una respuesta a “Las Fábricas del Futuro

  1. Daniel Rubio Alarcon

    Gracias IVAN, es admirable todo lo que sucede en estos tiempos, nuevamente gracias por tus cavilaciones. Saludos. Daniel.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *