El Voto Económico

Hace 30 años cuando yo vivía en Estados Unidos, tuve mi primera experiencia en un proceso político. El Distrito Escolar del Condado de Boulder logró colocar en la elección una propuesta para un incremento temporal en el impuesto predial que serviría para financiar mejoras en el sistema educativo local las cuales muchos considerábamos esenciales para garantizar una buena educación para nuestros hijos. Mis dos hijos estaban en la escuela primaria, y aunque yo no era ciudadano americano, tenía tarjeta de residente permanente lo cual me daba el derecho de hacer campaña a favor del nuevo impuesto (hay que notar el contraste con nuestro país puesto que la elección era para un impuesto local que maneja directamente el distrito escolar, algo que no existe aquí).

Mi contribución en la campaña fue la de informar a las familias el valor de la propuesta y los beneficios que obtendrían nuestros hijos. Mi audiencia eran otros padres de familia en donde resonaban mis palabras y eran recibidas con entusiasmo. Había confianza en que se aprobaría el nuevo impuesto. El día de la elección esperamos con ansiedad los resultados preliminares y no podíamos creer que desde el inicio hasta el fin la propuesta siempre tuvo más votos en contra que a favor. No se aprobó el impuesto.

Como sucede en todos lados, al día siguiente empezaron los análisis en los periódicos y en los cafés. “¿Qué sucedió?” “¿Por qué perdió la propuesta?” Hubo muchas explicaciones pero la que al final se aceptó fue que Boulder tenía un porcentaje muy alto de ciudadanos jóvenes sin hijos. La gran mayoría de estos electores votaron en contra del nuevo impuesto. Estos electores nunca pensaron que negar el impuesto sería perjudicial para la niñez local. Pensaron más bien que un nuevo impuesto les afectaría a su bolsillo sin ningún beneficio directo inmediato para ellos. La clave está en la palabra “inmediato”, puesto que se supone que el impuesto resultaría en una mejor educación local, lo cual aumentaría eventualmente el nivel socioeconómico de la ciudad en beneficio a todos.

La economía del comportamiento, con la ayuda de la psicología y la sociología, trata de identificar los motivos por los cuales a veces tomamos decisiones que racionalmente no nos benefician o que hasta van en contra de nuestros propios intereses. Pero así somos los humanos, no somos perfectamente racionales. De acuerdo con la economista Patricia Funk, “un individuo racional debería abstenerse de votar”. Antes de que se escandalicen, este comentario se basa explícitamente en un análisis de los costos y beneficios del acto individual de votar. Los tres principales beneficios son: (a) el sentimiento de demostrar públicamente ser buen ciudadano, (b) el placer que algunos experimentamos durante el proceso de mantenernos bien informados y (c) la oportunidad de manifestarnos a “favor o en contra” de un candidato. El principal costo es el tiempo que toma asistir a eventos y mantenerse bien informado. También tengo que considerar que si gana el candidato por el cual yo voté, quizás no haga lo que prometió hacer. Por lo tanto, me puedo mantener racionalmente ignorante y no votar, especialmente porque la probabilidad de que mi voto sea el que haga la diferencia es prácticamente cero.

Las elecciones en Baja California han provocado docenas de opiniones que tratan de explicar los resultados. Se habla del voto cruzado, diferenciado y hasta esquizofrénico. Se habla de pactos y traiciones, como si el voto fuese un acto de voluntad colectiva. Sin embargo el acto de votar es algo muy personal. En todas partes del mundo hay electores afiliados a partidos que votan en contra de sus candidatos porque creen que el opositor es mejor o porque no les cae bien el suyo.

También en todas las democracias del mundo hay irregularidades debido a que todos quieren ganar. Es como los atletas profesionales que siguen dopándose aún sabiendo que perderán todo si los sorprenden.

Los resultados en Baja California demuestran que el país sigue su camino hacia la verdadera democracia. Ya cuenta la mayoría de votos para elegir a nuestros gobernantes. Pero ya electos todavía pueden hacer lo que quieran sin consultarnos otra vez hasta la siguiente elección.

4 Respuestas a “El Voto Económico

  1. Una verdadera democracia que no persigue el bien comun sino tan solo llenar los bolsillos personsles. Exijamos el cumplimiento de promesas y resultados positivos Aprendamos de lo que esta sucediendo en los paises arabes.

  2. Alejandro Rosas Romandia

    Pedro Ivan:

    Entraste al mundo de la razón por la sinrazón. Me inclino mas por el voto esquizofrénico ya que por regla actuamos como tales.

    Saludos.

    Enviado desde mi iPad

  3. Pedro Ivan el poder se basa en que algunos son beneficarios de el. (al menos a la mexicana). Sociologia, psicolgia y economia solo son inventos de los extranjeros. el poder en mexico es a rajatabla. cuando a los transportistas se les prometieron permisos de taxis y autobuses, obviamente gano el pri. cuando el pri no prometio nada, perdio. Ahora el pan habra prometido algo. gano/ estar en la politica no es una actividad sin beneficio para los protagonistas. fregados aquellos que esperamos una administracion sin vicios de poder. saludos. muy buenas cavilaciones en las ultimas semanas.

  4. Juan Reyes del Campillo

    Iván: el rational choice es tan sólo una de las escuelas que busca explicar el comportamiento electoral. Su principal deficiencia es considerar que todos los electores están bien informados, lo cual, evidentemente, no es cierto. Existen otras explicaciones que tienen que ver con las actitudes y la cultura política sobre las instituciones y los actores políticos.
    La sorpresa en Baja California es que después de 24 años de gobiernos panistas volvió a ganar un partido desgastado por tantos años de gobierno. Hay otra explicación que tiene que ver con la identificación partidista, en donde parece claro que el PAN todavía tiene muchos simpatizantes y seguidores que confían en él.
    Algo fundamental para decidir el voto es la valoración que los ciudadanos hacen del gobierno anterior, pero también hay que tomar en cuenta las expectativas que producen hacia el futuro los candidatos. Voto retrospectivo y voto prospectivo. ¿Cuál de los candidatos generaba más expectativas?
    Creo que en Baja California las cosas no han ido demasiado mal, o que de alguna forma han mejorado algo. Ha disminuido la violencia y la gente sale a la calle con más confianza. Cada día se abren más y mejores restaurantes y espacios recreativos. En este sentido, bien dice el dicho: es mejor malo conocido que bueno por conocer.
    El voto diferenciado en Tijuana es muy significativo: 25 mil electores cruzaron su voto, para mantener al gobierno del estado en manos del PAN, pero el municipal en manos del PRI. O sea, muchos no quieren poner todos los huevos en una misma canasta. Hay entonces, muchas explicaciones y todas válidas sobre el comportamiento electoral.
    Un comentario final estrictamente personal es que, si bien el voto es personalísimo, se da en un contexto social, del cual los electores no puede sustraerse.
    Felicidades por tu artículo.
    Juan Reyes del Campillo

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