Fracking. Segunda Parte.

Fracking es el proceso de extraer petróleo y gas natural de rocas de pizarra en partes de la tierra hasta a más de dos kilómetros de profundidad. Los pozos profundos se llenan con millones de litros de una mezcla presurizada de agua, arena y componentes químicos que fracturan las rocas de pizarra para liberar petróleo y gas natural.

Las reservas de petróleo mexicanas de esquisto bituminoso están concentradas en el este del país, principalmente en los estados de Veracruz, Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila. De acuerdo con la Agencia de Información del Departamento de Energía de Estados Unidos, México ocupa el séptimo lugar en el mundo con reservas “técnicamente recuperables”. En nuestro país la utilización de fracking todavía está en sus etapas iniciales.

Fracking requiere técnicas especializadas muy diferentes a las que se usan con los pozos petroleros tradicionales. En Estados Unidos, hasta hoy el país líder en extracción, la industria consiste de docenas de empresas expertas en ciertas partes del proceso. No hay un conglomerado que cubra todas las áreas de experiencia. Esto no encaja bien con el modelo monolítico y artrítico de Pemex.

Fracking también se utiliza para extraer gas natural. Hoy es tan grande la abundancia de gas natural en Estados Unidos que el costo de procesarlo es superior a su precio en el mercado. A eso se debe que cuando se busca petróleo y se encuentra gas natural, lo quemen a su salida en vez de almacenarlo.

Debido a que cuentan con muy bajas reservas de gas natural, los países europeos dependen del gas extraído en Rusia, país cuya economía, igual que la de México, depende en gran parte de la explotación de hidrocarburos. La reciente anexión de Crimea, considerada por los países occidentales como una flagrante agresión, aunada con la política rusa de usar al gas natural como herramienta de poder político, ha provocado un sentimiento de urgencia en Europa para buscar fuentes alternas de suministro de gas natural.

Estados Unidos produce suficiente gas natural para abastecer a Europa. El problema es que no existe la manera de transportarlo, cuando menos en el presente. Recientemente el gobierno de Obama ordenó agilizar la aprobación de la construcción de puertos de exportación de gas natural licuado. Actualmente hay propuestas para siete nuevos puertos.

México también cuenta con reservas enormes de gas natural para extraer con fracking. Ocupa el sexto lugar del mundo con casi la mitad de las reservas de China, el país número uno. Sin embargo México tiene que importar gas natural de Estados Unidos porque no produce el volumen suficiente para satisfacer la demanda.

Todo aparenta que vivimos en un país muy rico en hidrocarburos pero estancado debido a un sistema que no permite su explotación eficiente. Por un lado existe el sentimiento atávico de que el “petróleo es nuestro” y una aversión a la inversión extranjera. Por otro el temor de que la reforma energética sirva para llenar los bolsillos de gobernantes corruptos. Es irónico que aún siendo uno de los países con las reservas de hidrocarburos más abundantes del planeta nuestra producción siga disminuyendo notablemente y tengamos que importar un gran porcentaje de la gasolina que consumimos.

Si ustedes buscan en Google la palabra fracking, lo primero que encontrarán en la lista no son las descripciones técnicas del proceso, ni tampoco la abundancia de petróleo y gas natural que ha dado como resultado. Lo que está en primer lugar en la lista es: Los Peligros de Fracking, los cuales son muchos y motivo de polémicas en todo el mundo. Esto trataremos en la tercera y última parte de esta serie de Cavilaciones.

Una respuesta a “Fracking. Segunda Parte.

  1. Estimado Ivan: la tan cacareada propiedad del petroleo, no es mas que otro de los sintomas de la avaricia. respecto a tu articulo espero hagas un cuarto articulo donde las tecnologias anexas pueden ser utilizadas al proceso.

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