Leer, Escribir y Programar

Acabo de terminar de leer el libro Las Batallas del General, una novela biográfica escrita por Martín Casillas acerca de la vida del General Ramón Corona, un personaje histórico que participó en la guerra contra Francia en los años 1860 (fue él quien aceptó la capitulación de Maximiliano), fue embajador de México en España durante el primer gobierno de Don Porfirio Díaz, y finalmente Gobernador de Jalisco, en donde fue asesinado por un desquiciado durante su último año de gobierno teniendo como testigo desde un balcón a Gerardo Murillo Cornado, un joven de 14 años, quien después fue conocido como el Dr. Atl.

Destacó para mí que siendo muy niño, Ramón Corona, proveniente de una familia muy humilde que vivía en un rancho en las afueras de Guadalajara, su madre decidiera que era de suma importancia que su hijo se fuera de su hogar para que pudiera aprender a leer, escribir y a “saber manejar los números”. Su progenitora falleció muy poco después de que dejara a su hijo a cargo de una de sus hermanas que vivía en la capital del estado.

Si transportáramos ese cuidado maternal al año 2014, pienso yo que lo que diría su madre sería: “Mijo, quiero que te vayas a la capital para que aprendas a leer, escribir y a programar computadoras”.

Hay mucha controversia sobre la importancia de aprender a programar computadoras. Para mí lo que es controversial es que exista una controversia. Vivimos rodeados de computadoras. Aunque cada día son más accesibles para la población en general, existe una barrera entre quienes verdaderamente entienden cómo funcionan y quienes sobreviven sabiendo utilizarlas en su mínima expresión. Igual, supongo yo, que lo que era la diferencia hace 150 años entre poder leer algunos letreros y saber sumar y restar y los que conocían cuando menos los elementos esenciales de la literatura y las matemáticas.

No debe ser una necesidad saber cómo funciona una máquina para poder utilizarla. No tengo que saber la física de cómo se comportan las moléculas de agua cuando las sujeto a señales electromagnéticas para usar un horno de microondas. Tampoco tengo que saber como funciona la electricidad para encender un foco.

No se trata de eso. Lo importante es que estamos viviendo en una era de avances tecnológicos en la cual la mayoría de los trabajos del futuro dependerán de nuestra habilidad no solo de usar la tecnología, sino de entenderla y moldearla. El elemento común de todas las tecnologías es la programación. Pero lo importante no es saber programar para ingresar a una empresa que necesite cierto tipo de empleado, sino para que la mente se abra a la infinidad de ideas y posibilidades que se revelan cuando se aprende a hacerlo.

En muchos países la educación vocacional se hace urgente cuando los jóvenes terminan una carrera universitaria y no encuentran trabajo. Al rescate salen los programas de estudio técnicos, muchos a través del Internet, en el cual los ansiosos profesionales aprenden a programar y encuentran trabajo de inmediato. Estos son algunos sitios de Internet en inglés en donde se puede aprender a programar:

Para profesionales:

https://generalassemb.ly/

http://www.codecademy.com/

Para jóvenes:

http://scratch.mit.edu/

https://www.play-i.com/

Para niños:

http://beta.ucode.com/

No debe ser la única meta de nuestro país ser una de las maquiladoras del mundo que tiene su mayor éxito cuando nuestros sueldos están entre lo más bajos del mundo. India invirtió por décadas en sus programas universitarios de ciencias computacionales que inicialmente fomentaron la creación de granjas de programadores mal pagados. Hoy tienen una de las industrias de programación más capaces y exitosas del mundo. ¿Por qué nosotros no?

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