El Espionaje Digital

Desde la fuga de Edward Snowden que culminó con su asilo en Rusia, no dejan de publicarse nuevas noticias acerca de las actividades de espionaje de Estados Unidos enfocadas no solo hacia los países y organizaciones que considera sus adversarios, sino también a países aliados y a sus propios ciudadanos. La semana pasada el gobierno alemán expulsó del país al jefe de la CIA en Berlín como protesta sobre el espionaje norteamericano, el cual forzó al presidente Obama a disculparse con la canciller Angela Merkel el año pasado, cuando se conoció que sus conversaciones telefónicas habían sido intervenidas.

También la semana pasada se publicó información que obtuvo Snowden acerca de la vigilancia llevada a cabo por el FBI y la NSA (National Security Agency) de ciudadanos americanos prominentes que tienen en común ser musulmanes. Entre ellos se encuentran candidatos políticos, activistas de derechos humanos, académicos y abogados, todos con reputaciones supuestamente intachables. Las agencias han interceptado sus teléfonos y sus comunicaciones por medios electrónicos.

Después del ataque terrorista de las torres gemelas en el año 2001, el FBI o la NSA pueden intervenir las comunicaciones de los ciudadanos americanos sin la autorización de un juez. En otros casos, deben obtener autorización previa de un tribunal secreto creado específicamente para este propósito. Aunque posiblemente en la mayoría de los casos la autorización de vigilar se deba a sospechas de que la persona tiene contactos con sospechosos de organizaciones terroristas, una investigación de The Intercept, una agencia noticiosa dedicada exclusivamente al análisis y reportaje de la información obtenida por Snowden, afirma que los procesos de la corte no son transparentes y son sujetos a abusos sin que haya rendimiento de cuentas.

¿Por qué debe preocuparnos lo anterior a nosotros los mexicanos? Porque la recientemente aprobada nueva ley de telecomunicaciones se modeló en parte en las leyes norteamericanas. Para cumplir con la nueva ley, las compañías de comunicaciones de nuestro país deben de “conservar un registro y control de las comunicaciones que se realicen desde cualquier tipo de línea que utilice numeración propia o arrendada, bajo cualquier modalidad”. La ley autoriza al gobierno a saber nuestro nombre, domicilio, el tipo de comunicación que usamos, con quien hablamos, en dónde estamos y la hora y fecha de nuestras comunicaciones.

Ya hemos visto en varias ocasiones que se divulguen grabaciones de conversaciones privadas entre políticos para ponerlos en situaciones comprometedoras. Esto es un ejemplo de cómo violar la privacidad para causarle daño a un individuo. La tecnología existe para interceptar cualquier mensaje digital y en la actualidad casi todo es digital. Los correos electrónicos, mensajes de texto, llamadas telefónicas, todos son fáciles de interceptar.

La ley de telecomunicaciones no especifica en forma clara cuál es el proceso para adquirir nuestra información privada. En un país como el nuestro en donde las leyes no se aplican uniformemente, ahora estaremos mucho más vulnerables a acciones arbitrarias no solo de parte de nuestro gobierno, sino de cualquiera que tenga acceso a esta información.

2 Respuestas a “El Espionaje Digital

  1. , un cuadro de vincent van gogh es posible vivirlo en el sistema judicial !en vivo! . es tan opuestamente legal pero es vergonzosamente aplicable la ley de herodes (véase la película donde Damian Alcazar muestra esta idiosincrasia). al buen entendedor.

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