Menos Grados de Separación

Uno de los efectos principales de las redes sociales es que hoy convivimos en comunidades virtuales en las cuales tenemos muchos amigos (tal vez la palabra más correcta sea conocidos), aunque los veamos muy de vez en cuando.

En 1929, el autor húngaro Frigyes Karinthy postuló la teoría de que los habitantes de la tierra estaban más conectados que nunca debido a los avances tecnológicos en el área de transporte y comunicaciones. Esta idea fue motivo de inspiración para generaciones de matemáticos, sociólogos y otros en la ciencia conocida como Teoría de Redes.

Un juego que sugirió Karinthy posteriormente se hizo famoso con el nombre de “seis grados de separación”. El juego dice que cualquier persona en el planeta, por ejemplo, alguien en China, está ligada a cualquier otra, digamos alguien que vive en México, por medio de no más de cinco contactos. ¿Cómo? Un campesino conoce al alcalde de su pueblo, que conoce a Enrique Peña Nieto porque acompañó al gobernador de su estado a una función y le tendió la mano. Peña Nieto conoce a Bill Clinton que conoce al primero ministro de China que se conecta de la misma manera con los habitantes de su país. Yo platiqué un par de veces con Bill Gates y él conoce a medio mundo. A través de Bill Gates tengo una conexión con miles de personas famosas a solo un grado de separación.

Las redes sociales codifican las cadenas de amigos y aprovechan nuestra natural cercanía para que la información se transmita viralmente y muy rápido por todo el mundo. En el caso de Twitter, la cercanía es asombrosa. Si yo sigo a una artista de cine que yo admiro ella está comunicándose conmigo directamente (y con todos sus otros seguidores). Antes para saber lo que pensaba una persona famosa tenía que ver, oír o leer una entrevista. Hoy lo sé directamente de su boca a través de Twitter (bueno, más bien directamente del teclado de su teléfono).

Pero el canal de comunicación es bidireccional y público, lo cual tiene algunas consecuencias serias. Yo le puedo responder al artista y lo que digo lo ven todos sus seguidores. Es una relación pública entre una persona y todos sus seguidores. Hay una actividad maliciosa y cruel que se llama trolling en inglés (un troll es un duende) que consiste en que una persona o grupos de personas agreguen comentarios en las cuentas de las redes sociales con el único propósito de agredir y herir al prójimo. Nadie sabe todavía cómo atacar este problema sin censurar o sin prohibir los mensajes anónimos, ambos inaceptables en el Internet. La hija de Robin Williams tuvo que clausurar su cuenta de Twitter porque le llegó una avalancha de mensajes horribles, incluyendo uno diciéndole: “Por tu culpa se ahorcó tu Papá”, acompañado de una foto del Sr. Williams alterada con heridas en el cuello. Las redes sociales también revelan la condición humana, la cual siempre ha tenido su lado oscuro.

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