Al Borde del Abismo

Se me dificultó esta semana concentrarme en los temas de tecnología y educación que generalmente abordo en mis Cavilaciones debido a que mis pensamientos gravitan sobre la tragedia que vivimos en nuestro país. Una de las consecuencias de la aparente estrategia del gobierno federal de no darle prioridad a los problemas de seguridad pública para concentrarse principalmente en las reformas hacendaria, energética y otras, fue el empoderamiento de grupos delictivos en varios estados del país, al parecer en alianza con algunas organizaciones militares y policíacas.

De nuevo se habla de México en todo el mundo, en los periódicos, en la televisión, en los medios digitales, en los corredores de la ONU, pero no como resultado de campañas de relaciones públicas como las que lograron colocar a Enrique Peña Nieto en la portada de la revista Time, halagándolo como una figura transformadora de México. Las noticias son de indignación, horror y asombro ante los asesinatos masivos cometidos por las mismas autoridades que tienen la responsabilidad de que haya orden en el país. Una de las principales responsabilidades de los estados es la de preservar el orden público por medio de organismos de seguridad y castigar a través de los procesos judiciales a quienes violen las leyes. En nuestro país ya nos acostumbramos a que las matanzas se cubran en un grueso velo de misterio que nunca se despeja. Rara vez se sabe con certeza quién cometió el crimen o cuál fue el verdadero motivo. De los 285 asesinatos que hubo en nuestra propia ciudad durante los primeros 7 meses de este años la mayoría nunca se van a resolver. Las autoridades explican este estado de criminalidad diciendo que son pleitos entre delincuentes asociados con el narcotráfico, como si esto fuera suficiente para lavarse las manos.

El mundo se horroriza de los actos de terrorismo en el Medio Oriente que cometen fanáticos religiosos sociópatas que tienen valores torcidos que se les inculcan desde muy pequeños. Lo que sucede en México es más grave porque son las mismas autoridades las que perpetran los actos de terror y violencia. En Iguala, encontraron el cuerpo desollado de uno de los normalistas tirado en la calle. ¿Qué tipo de humano comete este acto horripilante de violencia? ¿Cómo pudo haber llegado el grado de crueldad a este extremo? Inicialmente se creyó que los 28 cuerpos calcinados que encontraron en las fosas en Guerrero eran los de algunos de los normalistas. Ahora resulta que no, que ninguno de los cuerpos es de ellos. ¿Entonces quiénes son estas víctimas? ¿En dónde están los estudiantes?

Desgraciadamente Guerrero no tiene la exclusividad en los actos de violencia. Hay señales de alarma a lo largo y ancho del territorio nacional. Estamos al borde del abismo. Ya llegó la hora que el gobierno del presidente Peña Nieto cambie el enfoque triunfalista dedicado a proteger su imagen a uno nuevo que afronte los problemas de inseguridad nacional con la misma energía y perspicacia política que le dedicó a las reformas.

3 Respuestas a “Al Borde del Abismo

  1. Juan Reyes del Campillo

    Iván: en efecto, al borde del abismo y esa es nuestra realidad. Lamentablemente esos excesos de crueldad son mensajes de los delincuentes.

  2. IVAN ; ADEMAS DE LO QUE SENALAS CON MUCHO TINO, CREO QUE EL PROBLEMA PARA CONTRARESTAR LAS ACCIONES DE LOS DELINCUENTES NO SOLO ES VOLUNTAD DEL GOBIERNO, SINO FALTA DE CAPACIDAD. EL CENTRO DE INTELIGENCIA DEL GOBIERNO FEDERAL HA SIDO UN FRACASO. UN SALUDO.
    LUIS ALBORES.

  3. considerarías hablar de los microcosmos que representan los grupusculos de poder que ahora dominan México. pues saber que el gobierno esta en una esfera de triunfalismo no nos resuelve gran cosa, pero saber que estos precipicios de que hablas pudieran tener nombre, eso ivan eso si es escalofriante. no poder ver de quien defenderse, saludos.

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