Hombre + Máquina

En el libro Nacido para Correr (Born to Run), el autor Christopher McDougall relata como nuestros antepasados nómadas cazadores que rondaban el planeta hace miles de años tenían que correr docenas de kilómetros para poder atrapar a sus presas. Su explicación es para justificar que todavía existe la posibilidad de hacerlo, aunque ahora sea por placer, si se sigue un programa adecuado de entrenamiento. La realidad es que hemos evolucionado de tal forma que no es necesario correr para vivir una vida moderna. Nos hemos vuelto cada día más pesados y más sedentarios.

En Wall-E, la película animada del estudio Pixar que sigue las aventuras de un pequeño robot recolector de basura en una Tierra del futuro cubierta de deshechos, los humanos, todos obesos, no caminan. Viven sentados en sillones que navegan en bandas transportadores rodeados de pantallas, robots y otros aparatos que hacen todas las labores necesarias para ellos subsistan.

Los avances tecnológicos que cada día afectan más nuestra forma de vivir tal vez no lleguen a transformarnos en seres semiestacionarios, pero sí nos harán cambiar más de lo que nos imaginamos. Durante los siguientes 20 años adoptaremos nuevas tecnologías que se integrarán directamente a nuestros cuerpos. Seremos parte humano y parte máquina conforme evolucionamos para convertirnos en seres que contienen partes electrónicas. Inclusive hoy un observador extraterrestre podría describir a un humano como un sistema biológico permanentemente unido a computadoras que le ayudan a comunicarse con otros y que lo ligan con toda la información de su planeta (un celular es en realidad una poderosa computadora). En el futuro estas computadoras estarán dentro de nuestro cuerpo.

Dada la euforia de interés tras el anuncio del reloj inteligente de Apple, podríamos pensar que las tecnologías ponibles impulsarían el próximo cambio importante en nuestras vidas. Otro ejemplo de tecnología ponible es Google Glass, un dispositivo que se pone como un par de anteojos y que contiene casi todas las tecnologías de un teléfono inteligente. Google Glass proyecta una pantalla flotante enfrente de los ojos que solo puede ver quien lo está usando

Voy a hacer un paréntesis aquí para justificar el uso de la palabra ponible, la cual no existe en el diccionario de la Real Academia. La palabra en inglés es wearable y no tiene traducción al español. Significa algo que te puedes poner, como un sombrero, una falda, un reloj o unos anteojos. Una alternativa es decir tecnología wearable, mezclando los dos idiomas. Yo prefiero usar la palabra ponible, la cual es cada día más popular como término técnico y existe en el diccionario Oxford, entre otros. Con esto espero aplacar a mis lectores que asiduamente me hacen sugerencias sobre lo que escribo, en especial a mi gran amigo el sabio neurólogo.

Las tecnologías ponibles solo son una escala temporal en el camino hacia la adopción de aquellas que se integrarán directamente a nuestro cuerpo. En las siguientes Cavilaciones mencionaré algunas de las que ya están en vías de desarrollo.

2 Respuestas a “Hombre + Máquina

  1. mariogenel@hotmail.com

    Muy bien literato, posiblemente el termino “usable” es de consideración, la única observación es que Neurólogo es con doble N mayúscula, un abrazo……
    Mensaje enviado desde mi BlackBerry de Nextel

  2. Juan Reyes del Campillo

    Ponible es una palabra bastante fea. Al leer el artículo yo también pensé en “usable”, sin embargo, el lenguaje se inventa día con día.

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