Ciberbullying

Compartir imágenes y pensamientos personales en las redes sociales tiene riesgos porque uno nunca sabe si se van a difundir más allá de nuestro presunto círculo de amistades. Sin embargo todos los días hay víctimas de todas las edades, desde estudiantes hasta profesionales, quienes sufren humillaciones y viven la destrucción de sus reputaciones.

Un amigo mío que es profesor en una escuela secundaria me platicó de una alumna de 13 años que le envió a su novio una foto de su pecho sin ropa. El novio la compartió con alguien que la colocó en una red social dando como resultado que se difundiera instantáneamente por toda la escuela. La niña fue acosada sin piedad y eventualmente tuvo que cambiarse a otra escuela. Este no es un caso aislado. Varios profesores me han platicado durante los últimos años de las fotos y videos de alumnos en situaciones comprometedoras que circulan en las escuelas.

El ciberbullying no solo existe cuando hay imágenes de por medio. De acuerdo con el sitio de Internet ciberbullying.com, “ciberbullying es el uso de los medios telemáticos (Internet, telefonía móvil y videojuegos online principalmente) para ejercer el acoso psicológico entre iguales. No se trata aquí el acoso o abuso de índole estrictamente sexual ni los casos en los que personas adultas intervienen”. También menciona el sitio que dos de cada 10 alumnos de las escuelas públicas han utilizado un teléfono para grabar a sus compañeros haciendo algo supuestamente privado y la mitad de ellos han usado las imágenes para humillarlos.

En el New York Times apareció recientemente un artículo escrito por el autor Jon Ronson como anticipo de un libro que va a publicar sobre el tema de cómo las indiscreciones en las redes sociales pueden destruir vidas. Un caso famoso que describe es el de una mujer de 29 años muy exitosa que era vicepresidenta de relaciones públicas de una empresa de Internet. En el aeropuerto antes de tomar un vuelo a África a donde iba a visitar amigos, colocó varios mensajes sarcásticos en su cuenta de Twitter con menos de 200 seguidores. Uno de ellos decía: “Voy a África. Espero que no me contagie de SIDA. Estoy bromeando, soy blanca”.

Apagó su teléfono durante el vuelo de 11 horas. Al llegar a su destino, tenía cientos de mensajes de voz, correos electrónicos y mensajes de texto. Su broma pesada se convirtió durante las horas del vuelo en la discusión más vista en Twitter, toda llena de mensajes de odio hacia ella acusándola de racista. En el aeropuerto a su llegada había gente que no conocía esperándola para tomarle fotos y subirlas al Internet para seguir echándole leña al fuego.

La familia a la que iba a visitar la rechazó diciéndole que los había avergonzado. Tuvo que acortar sus vacaciones y regresar a Nueva York en donde su empresa la despidió públicamente. Tuvo muchas dificultades para encontrar otro trabajo. Aunque esto parezca un suceso extremo, el artículo habla de muchos otros casos aún peores.

2 Respuestas a “Ciberbullying

  1. la legislacion cibernetica es una ciencia que tendra mucha injerencia en este y otros temas. A saber, pues la incrustacion de elementos comerciales en la red es intrusivo (pues mi conexion a internet ya es un pago al servicio), a que viene entonces que incluyan elementos comerciales en todas las paginas de internet. asi mismo las paginas de redes sociales son intrusivas que son permitidas por los usuarios sin tener la real capacidad de entender que es lo que estan de acuerdo cuando se meten a las redes sociales. saludos Ivan

  2. BAHP. marzo 20,2015 Aquí en Yucatán,se han dado casos parecidos y con consecuencias bastante trágicas,incluyendo en el medio rural. Creo que todavía no hay leyes que legislen estas situaciones.Un abrazo fuerte primo y lástima que no viniste a Mérida.

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