Legalización de la Marihuana

El día 26 de febrero, Washington DC, desafiando la voluntad de los conservadores republicanos, se convirtió en la última entidad de nuestro vecino país del norte en donde es legal el consumo de marihuana para fines recreativos. El distrito se agregó a los estados de Colorado, Washington y Alaska. La nueva ley permite que los adultos posean hasta 56 gramos de cannabis y que puedan cultivar 6 plantas en sus hogares. Los electores del estado de Oregón votaron el año pasado por mayoría aplastante legalizar la marihuana a partir del mes de julio de 2015. En la mayoría de los otros estados la marihuana es legal para fines medicinales o no es un crimen su posesión.

La balanza claramente está inclinándose a favor de la legalización de la marihuana en muchas partes del mundo. En México todavía no.

Una gráfica del Centro para el Control de Enfermedades con datos del 2010 nos informa que en ese año hubo casi medio millón de muertes en Estados Unidos atribuidas al consumo de tabaco. En el mismo año hubo 25,692 muertes causadas por el consumo de alcohol, 16,651 muertes por sobredosis de analgésicos y la misma cantidad por el abuso de medicinas sin prescripción médica. ¿Cuántas muertes se atribuyeron al consumo de marihuana? Cero. Sin embargo en México hay miles de muertes cada año relacionadas con los esfuerzos para prevenir su cultivo y exportación.

El argumento más utilizado en contra de la legalización de la marihuana es la creencia de que abre la puerta a otras drogas ilegales como las anfetaminas y los opiáceos. Existe una correlación entre el uso de marihuana y el consumo de otras drogas ilegales puesto que es 100 veces más probable que una persona que fume marihuana las use. Pero una correlación no implica una causa. El Instituto de Medicina de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos publicó un reporte en 1999 que incluye el siguiente texto: “Debido a que el uso de alcohol y tabaco generalmente preceden el uso de la marihuana, ésta no es la puerta más común, y rara vez la primera, hacia su consumo. No hay pruebas concluyentes de que los efectos de la marihuana estén causalmente relacionados con el posterior abuso de otras drogas ilícitas”.

Para legalizar la marihuana se requiere un nuevo conjunto de leyes y reglamentos. Tiene que controlarse y certificarse su producción y su venta. Las leyes fiscales tienen que adaptarse para que el estado se beneficie de las ventas, de la misma manera que sucede con el tabaco y las bebidas alcohólicas. Dándole rienda suelta a su imaginación y creatividad, los nuevos empresarios en Colorado venden una amplia variedad de productos derivados de la marihuana.

Un gran conflicto que tiene que resolverse es la contradicción entre las leyes estatales y las federales, que continúan prohibiendo la marihuana. Para resolver este problema, tres senadores introdujeron esta semana una propuesta de ley para exentar de las leyes federales a los estados que hayan elegido legalizar la marihuana.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *