Nosotros Somos el Producto

Es indudable que vivimos en una época de oro en la cual abundan oportunidades de crear nuevos productos tecnológicos que pueden transformar nuestra sociedad. ¿Pero es esto algo bueno o malo para nosotros? Es tan rápido el cambio que no hay tiempo para analizar detenidamente los efectos de la tecnología. En la prensa que cubre los avances tecnológicos todos los días se anuncian nuevos productos y empresas dedicadas a crear el siguiente artefacto o aplicación que proclaman será un transformador de nuestra sociedad y de la manera en que vivimos.

Hace menos de ocho años Apple empezó a vender el primer teléfono iPhone. Pocos imaginaban que en menos de una década habría en uso 1,750 millones de teléfonos inteligentes sin que se vislumbre en el horizonte una disminución de este crecimiento exponencial. Y con más rapidez aún pueden adoptarse nuevos productos cuando no es necesario desarrollar un dispositivo electrónico. Google y Facebook y cientos de compañías basadas en el Internet no fabrican nada tangible. Aparentemente no puedo tocar con mis manos lo que producen los navegadores del Internet y las redes sociales. Pero sí se puede porque dicho producto somos nosotros mismos.

Las compañías de Internet nos empaquetan para vendernos como posibles consumidores. Los ingresos de estas empresas provienen de anuncios dirigidos específicamente a nuestros gustos. Lo que hacemos en nuestra computadora, tableta o teléfono se captura en bases de datos en donde programas sofisticados crean un perfil individual de cada uno de nosotros. Esta información es sumamente valiosa para las empresas que nos quieren vender un producto tangible o un servicio. Algunos de ustedes seguramente han notado que cuando hacen una búsqueda en el Internet sobre algún producto, como por arte de magia empiezan a aparecer en nuestras pantallas anuncios sobre ese tipo de producto que nos interesa. Hace apenas unos años esto no se podía hacer con tanta facilidad. Los anuncios en periódicos impresos van dirigidos al público en general y es muy difícil medir los resultados. En la actualidad, por medio del Internet es posible saber cuándo vimos un anuncio y cuándo compramos el producto. ¿Es bueno que navegar la Web sirva para grabar nuestra información personal? Sin importar nuestra opinión, es muy difícil prevenirlo.

Están empezando a aparecer en el mercado nuevos productos que podemos manejar con comandos de voz, desde muñecas, consolas de juegos, teléfonos y televisores. Estos aparatos serán otra ventana desde donde nos podrán espiar. Las compañías defienden el uso de estas técnicas de recolección de datos con políticas que supuestamente protegen nuestra privacidad. El problema es que estas políticas son difíciles de entender, cambian constantemente, y no nos protegen de hackers que pueden obtener nuestra información privada ilegalmente como ha sucedido docenas de veces con los bancos, compañías de tarjetas de crédito y cadenas de tiendas.

En la era del Internet nosotros somos uno de los productos más valiosos. Aún estando conscientes de los riesgos, muy pocos dejaremos de usar nuestras computadoras para prevenir que nos espíen.

2 Respuestas a “Nosotros Somos el Producto

  1. Después de leer el artículo, comenze a recibir anuncios de IHOP (Hotcakes).

  2. Juan Reyes del Campillo

    Buenísimo. Ahora entiendo.

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