Idiomas y Percepciones. Segunda Parte.

En la primera parte de estas Cavilaciones mencioné que nuestro lenguaje tiene influencia sobre la forma en que percibimos al mundo y la manera en que vivimos nuestras experiencias cotidianas. Hay palabras que existen en un idioma que no tienen equivalente en otro; cuando sí existen, su género puede ser diferente, lo cual puede afectar nuestra percepción.

Los diccionarios de español tienen una letra “f” (femenino) o una “m” (masculino) en la definición de las palabras que nos indica su género. Los diccionarios de inglés no tienen estas abreviaturas. Manzana, silla, mariposa, mesa, basura y guerra tienen género femenino en español y neutro en inglés. Esto no quiere decir que no haya palabras en inglés que tengan género implícito, como boy, girl, king y queen. En español, francés, alemán y otros idiomas los nombres de los objetos tienen género masculino o femenino. Curiosamente el género está asignado al azar; no se puede deducir por regla, lo cual causa dificultades a quienes quieren aprender un nuevo idioma con género.

El género de una palabra puede afectas lo que sentimos acerca de su significado. El grupo Maná utiliza la palabra “mariposa” en muchas de sus canciones, no solamente en su éxito “Mariposa Traicionera”. Maná evoca a las mariposas porque en nuestro idioma representan algo delicado y femenino. Sin embargo en alemán mariposa es masculino. No lo sé, pero dudo que en alemán haya canciones románticas que usen como inspiración romántica a los lepidópteros. En México decimos “la Madre Patria”; en alemán es “Fatherland”. La patria es femenina en español y masculino en alemán.

La palabra alemana schadenfreude no tiene traducción al inglés o al español. Significa el placer que sentimos ante la desgracia ajena, sobre todo cuando alguien cae de su pedestal. ¿Querrá decir esto que quienes hablan alemán están más concientes de este tipo de placer que los que hablan español? Lo dudo; creo que todos los humanos tenemos este sentimiento perverso que el idioma alemán captura en una sola palabra. El diccionario de Google lo traduce como “alegría del mal ajeno”, lo cual se aproxima bastante usando cuatro palabras.

Otros ejemplos de palabras que no se traducen fácilmente entre el inglés y el español son “advocate” y “alcahuetear”, palabras que representan conceptos que forman parte de nuestras culturas. Ambas se utilizan mucho en el idioma correspondiente y están ausentes en el otro lo cual de alguna forma nos debe hacer percibir al mundo de manera diferente.

¿Cuántos idiomas hay en el mundo? Esta pregunta la investigué para una serie de Cavilaciones similar que publiqué hace más de cuatro años y la respuesta fue 6,800. Aunque hay muchos lenguajes en proceso de extinción, el número de idiomas vivos aumentó a 7,102. No es porque se hayan creado nuevos lenguajes, sino porque los investigadores continúan con su labor incesante de catalogarlos en las regiones más remotas del planeta. En México, el gobierno reconoce oficialmente a 68 idiomas en el país. La organización Ethnologue afirma que el 8% de nuestra población habla 283 lenguajes diferentes. Con razón no nos entendemos.

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