La Cultura de las Armas

El promedio de asesinatos masivos en Estados Unidos en el año 2015 supera a uno por día. Nuestro vecino del norte es el único país desarrollado del mundo con esta inexplicable y cruel epidemia que le ciega la vida a tanta gente inocente.

Dos días después de la masacre de San Bernardino, la cual aparentemente fue un acto de terrorismo, el senado de Estados Unidos votó en contra de aprobar una ley que haría más estricto el proceso de investigación de antecedentes de las personas que desean adquirir armas. El presidente Obama recalcó lo absurdo que es que existan personas que tienen prohibido viajar en avión porque están en las listas de sospechosos para cometer actos terroristas, pero que puedan tranquilamente adquirir explosivos o pistolas semiautomáticas.

Las leyes que regulan la venta y el uso de armas en Estados Unidos no son uniformes. California tiene las leyes más estrictas. Aunque no sea posible comprar ahí un rifle automático con un magazine de más de 10 balas, es muy fácil adquirir otros con mayor capacidad a través del Internet. En California es ilegal modificar el arma pero no hay una manera práctica de prevenirlo.

Texas está en el otro extremo y tiene leyes muy laxas. Es uno de los estados que recientemente han hecho más fácil la adquisición de armas. También es fácil obtener permisos para portarlas en público. Una reciente enmienda permite que los estudiantes puedan ir armados a los campus de la Universidad de Texas. Parece un viaje de retorno al viejo oeste.

Donald Trump continua pregonando que las masacres pudieran prevenirse si todos portaran armas. Con frecuencia escucho el argumento de los conservadores que afirman que si en un cine donde alguien se parara y empezara a disparar, se salvarían muchas vidas si los espectadores estuviesen armados porque podrían abatir al asesino entre todos.

Otro argumento es que “las pistolas no matan a la gente, la gente mata a la gente”. Este es el eslogan principal de los simpatizadores de la National Rifle Association (NRA), la organización de cabildeo más poderosa de Estados Unidos. La NRA tiene una influencia enorme debido a que canaliza con mucha eficiencia fondos a las campañas electorales de los que están a favor de sus políticas. De la misma manera, ha demostrado ser muy hábil para destruir las carreras políticas de quienes proponen establecer reglas más estrictas para la venta de armas.

Todo esto me hace preguntarme: si en México están prohibidas las armas, ¿por qué hay tantos asesinatos y matanzas? ¿Será entonces cierto que las leyes para controlar la venta de armas no sirven si no se acompañan de una cultura que no promueva y popularice la violencia? ¿O será un problema diferente en nuestro país causado porque las leyes no se respetan y prevalece la corrupción y la impunidad? No sé cuál sea la respuesta; pero desgraciadamente antes de despedir el año habrá muchas más tragedias tanto en nuestro país como en Estados Unidos.

2 Respuestas a “La Cultura de las Armas

  1. Juan Reyes del Campillo

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  2. estimado Ivan. al menos en USA entiendo que la gente ha proclamado este derecho por la capacidad que te da defender tu propiedad, (al menos eso escuche) agregemos el factor que los comerciantes de armas son sumamente poderosos, no es de extranar que la raza mexicana tambien contrabandee armas hacia Mexico, especialmente cuando tambien representa un negocio sumamente lucrativo o defendera causas, que la legalidad ha dejado de lado. el asunto de las armas trasciende a factores socioculturales que debera ser dirimido por jueces mas capacitados y con mejores capacidades no solo de legalidad pero de derechos humanos fundamentales. saludos

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