Uber y Airbnb

Mi meta en mis Cavilaciones de la semana pasada fue analizar la codependencia que existe entre las organizaciones de taxistas y los gobiernos municipales. Los gobiernos tienen una valiosa fuente de ingresos protegidos por los reglamentos que determinan los requisitos y cuotas para los taxistas. Se benefician en simbiosis las organizaciones de taxis en cada ciudad que tienen un virtual monopolio que protegen celosamente. Cuando Uber y otras compañías similares entran al escenario a competir, provocan una disrupción que causa confusión y pánico porque rompen los modelos arraigados desde hace más de 100 años.

Un poder que hoy tiene Uber es que sus servicios le gustan mucho al público en general. Esto creó una comunidad de usuarios que tiene su propia fuerza política y por eso no será fácil hacer que Uber desaparezca. Además, Uber está constantemente ampliando su gama de servicios, por ejemplo, haciendo entregas de pedidos (flores el día de los enamorados) y promoviendo el uso compartido de automóviles.

Este modelo económico no solo le sirve a Uber. Hay otra empresa que está causando mucho impacto en una industria diferente. Airbnb empezó en el 2008 cuando un par de jóvenes en San Francisco no podían pagar la renta y se les ocurrió rentar una cama inflable en su departamento. Anunciaron su servicio a través de una página Web muy sencilla. Pronto llegaron hombres y mujeres que pagaban $80 dólares por noche. Pensaron que tenían una idea muy buena y que quizás otras personas también rentarían sus recámaras vacías. Como no tenían mucha experiencia técnica, se aliaron con un tercer socio que desarrolló un sitio de Internet en el que la gente puede buscar dónde quedarse y donde también ofrecen sus recámaras los que quieran rentarlas. Las ventas empezaron a crecer pero no mucho

Se dieron cuenta que un problema era que las fotos de los lugares que rentaban no estaban muy bonitas. Decidieron ir personalmente de casa en casa con fotógrafos a tomar imágenes profesionales de las casas. Las ventas aumentaron un poco más.

Necesitaban más inversión y trataron por más de un año de conseguir fondos. Tuvieron un golpe de suerte cuando el famoso cantante Barry Manilow puso su casa entera en Airbnb. Por fin pudieron recaudar el capital necesario para triunfar, hasta la fecha más de 100 millones de dólares. Hoy la empresa Airbnb vale más de $10,000 millones de dólares.

¿Quiénes son los afectados? Los hoteles quienes utilizan los mismos razonamientos que se usan contra Uber para atacar a Airbnb. Las casas no tienen seguros tan altos, no tienen que pasar inspecciones, no pagan los mismos impuestos.

Los servicios de Airbnb están disponibles en 190 países. Esta es otra de las características de este tipo de empresas tecnológicas. Si Hilton quiere abrir un hotel en cualquier ciudad, tiene que construirlo y vencer todas las barreras técnicas y burocráticas. A Airbnb no le cuesta nada.

Esta historia se seguirá repitiendo durante esta década en muchas industrias. La tecnología está cambiando al mundo en formas que nadie se imaginaba apenas hace 8 años.

2 Respuestas a “Uber y Airbnb

  1. estamos viendo dos variables basicas Ivan: si es funcioncional y a precio real, el consumidor lo compra. Y si lo necesitas compralo si puedes. el capitalismo monopolico imperialista debera sentar las bases de una sociedad que si necesita los servicios pero ellos sobrevaluan sus precios para cumplir su confort de ajustes mensuales a la alta en sus pronosticos de presupuesto sustentable. al contrario de equipos de trabajo que se sustentan en dar un servicio justo a un precio igual. saludos

  2. cuando se llega a una ciudad x a veces los taxis te ven la cara y no cobran lo justo se pasan, y uno lo paga por que lo necesita, ahora bien la publicidad de que te roban, te asaltan dentro del taxi etc te desanima por que no sabes en quien confiar, los nuevos servicios quizás dan un plus de seguridad bueno aun no los uso.

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