Tecnología y terrorismo

Son tan frecuentes los actos de terrorismo en el mundo que se confunden en mi mente. ¿Fue el de París o el de Niza? ¿Fue el de Bruselas? ¿Cuál de todos los que han sucedido en Irak y Afganistán? En el siglo XXI, la gran mayoría de los actos de terrorismo los cometen jóvenes que se inmolan en nombre de Islam. Los académicos que estudian la causa raíz del terrorismo actual ofrecen una variedad de explicaciones, muchas de ellas contradictorias.

terror

Es común que los oponentes en un conflicto violento describan al otro lado como terroristas. Hay una frase que muchos consideran un cliché que dice “lo que para uno es un terrorista, para otro es un luchador por la libertad”. Menájem Beguín, antes de convertirse en el sexto primer ministro de Israel, lideró un grupo rebelde llamado Irgún, cuyo propósito era expulsar a los ingleses de Palestina para poder crear al nuevo estado sionista. Una de sus múltiples actividades de rebeldía fue la explosión de una bomba en 1946 en el Hotel Rey David en Jerusalén ocupado por ingleses la cual le robó la vida a 91 civiles inocentes. Para los británicos Beguín era un terrorista. Para los futuros israelitas un héroe que años después fue premiado con la investidura de primer ministro. En el caso de Beguín, la causa que lo motivó a cometer actos de violencia masiva fue apoyar la creación del Estado de Israel. Logró su causa en 1948 pero desde ese día en el Medio Oriente no existe una paz estable.

Los terroristas del siglo XXI tienen causas que la mayoría de nosotros no conocemos o no entendemos. Para la civilización occidental, es difícil aceptar que haya tantos inocentes muertos para apoyar la creación del Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS, por sus siglas en inglés). ISIS quiere implementar una forma de gobierno religioso que existía hace más de mil años, en donde se prohíbe la educación científica, se esclaviza y vende a las mujeres, se suprimen las libertades individuales y se persigue y extermina a las minorías opositoras. Sin embargo, jóvenes de todo el mundo, inclusive los que nacieron en países occidentales avanzados en donde han podido gozar de la libertad, aunque quizás empañada por la discriminación y la segregación racial, se radicalizan y son capaces de entregar su vida en el acto de matar inocentes como forma de protesta.

Las organizaciones terroristas antes eran primordialmente organizaciones locales. Su comunicación era a base de mensajes codificados escritos que se transmitían lentamente. Hoy con el Internet y las redes sociales, la comunicación es anónima, instantánea y global. Lo primero que hacen los investigadores cuando descubren quiénes fueron los que cometieron la última atrocidad, es investigar que sitios de Internet frecuentaban, a cuáles redes sociales pertenecían, y quiénes eran sus contactos cibernéticos que lograron su radicalización.

La tecnología ha logrado que alguien en el Medio Oriente convenza a un joven en cualquier otra parte del mundo a que grite ¡Allahu Akbar! (¡Dios es Grande!), antes de explotar una bomba.

Una respuesta a “Tecnología y terrorismo

  1. Juan Reyes del Campillo

    Excelente artículo y muy esclarecedor. Estamos ante un fenómeno que desborda nuestras conciencias, pero también nuestra imaginación.

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