Carta de Trump a los mexicanos

Queridos mexicanos:

Aunque no me crean, yo los quiero mucho y les pido que tengan confianza en mi. A los que viven legalmente en Estados Unidos, el país que antes era el más poderoso del mundo y al que solo yo le podré restablecer su grandeza, los exhorto a que voten por mí (solo los que tengan derecho a votar). Yo soy el único que puede crear los trabajos que ustedes necesitan. Yo traeré de regreso a América los trabajos que pagan un sueldo mínimo que tanto les gustan a ustedes. Además, como voy a deportar a los millones de ilegales mexicanos que asesinan a americanos todos los días, ustedes tendrán muchas más oportunidades de trabajo. Quizás hasta aumente el salario mínimo cuando menos un 2%.

taco

A los mexicanos que tengo que expulsar les digo que no me queda otra. Cuando empecé mi campaña con mis declaraciones racistas incendiarias, solamente estaba probando una estrategia para ver si pegaba. Créanme que me sorprendió mucho la reacción de mis seguidores, la mayoría de ellos personas sin educación y con espuma en la boca cuando gritaban sin cesar: “¡Construyan el muro!, ¡Construyan el muro!”. Fue tan popular mi postura con respecto a ustedes, que ya no puedo dar marcha atrás. Esto ya se hizo más grande que yo, lo cual es algo que creía imposible que sucediera.

También les pido a ustedes mexicanos ilegales, violadores y rateros, que apenas me instale en la Casa Blanca por favor se vayan sin hacer mucho ruido y cierren la puerta al salir. No quiero que se resistan. Si lo hacen de manera pacífica, quizás reconsidere la construcción del muro. Esto les favorecería mucho porque el dinero que el gobierno de México tendría que usar para pagarlo podría servir para crear trabajos para ustedes en su propio país.

Les repito, aunque no lo parezca, yo los quiero mucho y me fascinan sus costumbres y su comida tradicional. En todos los rascacielos que poseo, los más lujosos y elegantes del mundo, hay restaurantes de comida mexicana que son los mejores del planeta. El otro día me comí un “taco bowl”, que los expertos chefs mexicanos que trabajan para mí, todos legales por supuesto, me dijeron que es una de las mejores delicias de la cocina mexicana. No puedo decirles si me gusta o no el tequila, puesto que, aunque no lo parezca debido a todas las incoherencias que digo todos los días, nunca he tomado un trago en toda mi vida. Las idioteces las digo sobrio. También cada año, celebro con mi familia el 5 de Mayo, el día que México se independizó de Francia, con mi propio grito de Dolor igual al que pronunció Benito Juárez, el padre de la patria mexicana. Admiro mucho a Benito. En verdad lo admiro. Es cierto.

No le hagan caso a la monstruosa Hillary. Esa tramposa y corrupta solo les dice lo que quieren oír para ganar sus votos. Yo soy el único que habla con la verdad. Yo soy su salvador. Donaldo.

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