Cambio a través de las redes sociales

Hay mucha indignación con lo que está sucediendo en nuestro país con la violencia, la corrupción, la desconfianza en el gobierno, la devaluación del peso, el aumento del precio de las gasolinas, y el clima de incertidumbre. Esta realidad que todos vivimos contrasta con las recientes declaraciones de Enrique Peña Nieto que afirman que nuestro país “está en buen camino y más unido que nunca”. Quizás sea cierto que los mexicanos estamos más unidos que nunca, pero en contra de la política del gobierno. Unidos en desaprobar el desempeño de Peña Nieto.

2017

En las redes sociales todos recibimos mensajes en los cuales se nos dice que nuestra vida cambiará positivamente si los reenviamos a nuestros amigos. “Envíale este mensaje a cuando menos 20 de tus amigos y recibirás una bendición”. No entiendo cómo inició esta costumbre ni por qué continúa, puesto que en el fondo todos sabemos que nada sucederá.

De la misma manera recibimos mensajes tratando de movilizar a los mexicanos reenviando mensajes en las redes sociales exigiendo que se enmiende la Constitución para evitar los abusos de nuestros gobernantes. “Podemos influir al gobierno difundiendo este mensaje exigiendo que los diputados dejen de votar por sus propios aumentos de salario”, es una de las muchas peticiones. Estoy de acuerdo con todas las exigencias como la anterior, pero creo que reenviar el mensaje no ayuda mucho. No es una acción que cause cambio.

Reenviar mensajes no crea una organización. Cuando un mensaje se propaga viralmente solo significa que lo leyó mucha gente. Los que lo leyeron no tienen forma de comunicarse con los demás porque solo conocen de quien lo recibieron y a quien se lo reenviaron. La acción de reenviar un mensaje quizás sirva para concientizar, pero no es eficiente para presionar a que haya cambios.

El festejo viral de Rubí es un ejemplo de cómo las redes pueden provocar acciones reales. Los padres de Rubí no pidieron que se reenviara el mensaje para celebrar los 15 años de su hija. Lo que hicieron es convocar a una fiesta a la cual finalmente atrajeron a millares de personas. En Estados Unidos, en reacción a la toma de posesión del misógino Donald Trump, el día siguiente habrá marchas en varias ciudades del país en apoyo a las causas de interés para las mujeres. Las marchas sí son efectivas para provocar cambios. La convocatoria se hizo a través de las redes sociales que invitan a participar en manifestaciones, no ha reenviar un mensaje invisible de indignación.

Otra manera de usar las redes sociales es para que los líderes puedan crear una organización. Por ejemplo, a través de una página de Facebook o un sitio de Internet en el cual los seguidores puedan inscribirse. De esta manera sí se sabe quienes son los participantes y se puede establecer una comunicación constante y directa con y entre ellos para concientizar y para apoyar acciones concretas.

¡Les deseo a todos mis lectores que el año 2017 traiga cambios a sus vidas que los acerquen a la meta más valiosa: la felicidad!

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