Los primeros 100 días de Trump

La primera vez que se utilizaron los logros de los primeros 100 días de un gobierno como una medida de su éxito fue en 1933, cuando el mismo presidente de Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, estrenó la frase que ahora se utiliza en todo el mundo. Roosevelt llegó a la presidencia cuando la economía norteamericana estaba colapsada debido a la Depresión de 1929 y en muy corto tiempo tuvo que impulsar muchas leyes para enderezar al país, leyes que aún perduran.

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En México, en marzo del año 2013, el Presidente Enrique Peña Nieto pronunció un discurso haciendo alarde de sus logros durante los primeros 100 días de su gobierno. Si ustedes recuerdan, en ese entonces todavía teníamos la ilusión los mexicanos de que este gobierno sería diferente a los anteriores. También recuerden que EPN presentó la mayoría de sus reformas durante los primeros 100 días.

Los primeros 100 días son supuestamente importantes y especiales porque es el período de luna de miel cuando a los nuevos gobiernos se les brinda el beneficio de la duda.

El presidente Donald J. Trump está muy consternado porque el sábado 29 de abril cumple 100 días su presidencia y no tiene ningún logro que presumir. El empresario que decía que solo él con su habilidad innata de saber ganar resolvería los problemas del mundo está estancado. Su mal concebida orden de prohibir la entrada a Estados Unidos a ciudadanos de algunos países musulmanes ha sido dos veces rechazada por los tribunales. Su estrategia de retener fondos federales a las entidades que no apliquen su draconiana política migratoria también fue bloqueada. La cancelación de la ley de la salud conocida como Obamacare no pudo lograrse debido a la oposición de la extrema derecha de su propio partido. Trump es profundamente ignorante y al mismo tiempo imperioso, volátil y altanero, lo cual hasta el momento no le ha permitido armar un equipo confiable que le ayude a navegar los mares siempre turbulentos de Washington.

El Congreso tiene que aprobar a más tardar mañana viernes el presupuesto para que el gobierno pueda funcionar por los siguientes 6 meses. Trump se encajonó con esto al insistir que se incluyan fondos para la construcción del infame muro fronterizo, algo inaceptable para los demócratas y muchos republicanos. Antier sufrió la humillación de tener que retractarse de esta exigencia, lo cual por el momento parece que evitará que el gobierno cierre sus puertas temporalmente.

El gran logro de Trump es ser el presidente menos popular de la historia moderna durante los primeros 100 días de un gobierno norteamericano. El personal de la Casa Blanca vive en un estado de ansiedad y pánico porque no saben qué es lo siguiente que va a pasar. Se enteran de las prioridades cambiantes del presidente a través de sus explosiones de 140 letras en Twitter. Las capitales de los países de todo el mundo siguen tratando de descifrar la mente de Trump, una labor imposible. Su estilo es decir algo y al día siguiente lo contrario, algo que difícilmente cambiará.

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