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Realidad Virtual

La mayoría de nosotros vivimos sumergidos en nuestros celulares intercambiando mensajes y revisando noticias en las redes sociales. Es una escena común que en las reuniones familiares nadie platique con los otros porque su atención está enfocada en un teléfono o una tableta. Hasta los infantes tiene sus propios iPads que absorben totalmente su atención. En este panorama, cuando menos podemos ver de reojo a nuestros acompañantes. Muy pronto será popular un nuevo tipo de tecnología que nos llevará a un aislamiento completo.

Bienvenidos al mundo de la realidad virtual. Un mundo que aparece ante nosotros a través de unas gafas parecidas a las que usan los esquiadores, excepto que mucho más voluminosas, las cuales tienen una pantalla de alta resolución para cada ojo. Al ponernos las gafas, ingresamos a mundos virtuales. La tecnología nos hace sentir como si estuviésemos en otro lugar. En una montaña, en un barco, en un edificio, en cualquier escenario que se le ocurra a los diseñadores de aplicaciones que usan esta tecnología.

Las gafas cuentan con sensores del posicionamiento de la cabeza. Si vemos hacia arriba, vemos el cielo; hacia abajo, vemos el suelo; podemos girar 360 grados y ver todo el panorama artificial a nuestro alrededor.

La mayoría de las aplicaciones pioneras en este rubro son juegos que nos permiten ser un personaje dentro de los mismos. En vez de ver desde lejos a edificios y paisajes en una pantalla de televisión normal, nosotros formamos virtualmente parte del juego.

Las gafas se complementan con controles remotos similares a los de los videojuegos que nos permiten efectuar acciones como disparar una pistola, asir objetos, y otras acciones típicas de los juegos electrónicos.

Los primeros dispositivos para realidad virtual se inventaron hace décadas pero no eran prácticos porque eran inmensos y no funcionaban bien debido a que no existían procesadores lo suficientemente rápidos para procesar las imágenes. Así como parecía imposible hablarle a una máquina hace 7 años y ahora es algo común en los teléfonos, de la misma manera evolucionará la realidad virtual.

Uno de los productos con más promesa es la invención Palmer Luckey, un joven de 22 años que desde su edad temprana dedicaba su tiempo a experimentar con aparatos electrónicos. En el año 2012 hizo una de las primeras demostraciones de sus gafas de realidad virtual, las cuales, según sus primeros inversionistas, eran “una maraña de circuitos, cables y goma”. El aparato tiene el nombre comercial Oculus Rift y hasta la fecha solo se han vendido unos cuantos, principalmente a desarrolladores.

En el mundo de la tecnología todo avanza muy rápido. En marzo de 2014, Facebook compró a la empresa Oculus VR por 2 mil millones de dólares (¡no es un error!). Samsung ofrecerá la primera versión comercial de las gafas que saldrán al mercado el año que entra. Luckey apareció este mes en la portada de la revista Time dando un salto sin zapatos en una playa virtual. Es real, no es virtual, que Luckey nunca use zapatos.

Vigilancia desde los Cielos

En un programa de la cadena National Public Radio de Estados Unidos, escuché el relato de Ross McNutt, un ingeniero que obtuvo su doctorado en MIT. McNutt daba clases de tecnología en una universidad militar en el año 2004, cuando las fuerzas armadas norteamericanas sufrían un número alarmante de bajas en Irak causadas por bombas caseras que se detonan por control remoto y por otros métodos, inclusive por suicidas.

La misión del grupo de McNutt en ese entonces fue desarrollar un sistema que les permitiera atrapar a quienes colocaban las bombas. El sistema que inventaron consiste de aviones con cámaras de alta resolución montadas en su fuselaje que toman una foto de la ciudad cada segundo y la envían en tiempo real a un centro de monitoreo. Cuando explota una bomba, se puede observar en las fotos el lugar y el instante preciso donde ocurrió y a partir de ese momento analizar las fotos anteriores para identificar al vehículo que la colocó. Como las fotos se toman continuamente, también se puede ver a dónde se dirigió dicho vehículo después de instalar la bomba. De esta manera pudieron capturar a muchos guerrilleros y el número de bajas disminuyó a la mitad.

Como muchas tecnologías que nacen para fines militares para después migrar a usos civiles, McNutt fundó una empresa para comercializar la tecnología como una herramienta de la policía para combatir el crimen. El sistema ha tenido poca tracción hasta el momento debido a que la opinión pública norteamericana se preocupa mucho por su privacidad. ¿Qué tal si se utiliza para espiarme? En todos lados hay mucha desconfianza en los gobiernos. Algunas ciudades norteamericanas han piloteado el sistema con éxito pero finalmente decidieron no adoptarlo debido a la presión de la ciudadanía.

El programa después describe con mucho detalle un lugar en donde se utilizó con éxito: Ciudad Juárez. El personal de la empresa dice que no puede revelar el nombre del cliente que los contrató en la época que la ciudad sufría 300 asesinatos y 200 secuestros al mes. Cuando acribillaron a una mujer policía, relatan cómo pudieron observarla desde que salió de su casa y ver cómo un grupo de vehículos la empiezan a seguir desde ahí trabajando en conjunto para emboscarla. Más adelante pudieron seguir a cada uno de los vehículos de los asesinos y vieron cómo se reunían con otros automóviles, incluyendo uno que ya estaban monitoreando por su relación con otro asesinato. El proceso siguió hasta que lograron identificar que todos coincidían en un mismo sitio en la ciudad: una casa que fungía como el centro de operaciones del cártel. Un analista de la empresa de vigilancia afirma en el programa que esta tecnología fue una de las herramientas claves para desmantelar el cártel.

Cada día hay menos restricciones en cuanto a lo que se puede lograr con tecnología. Esto debe obligarnos a hacer preguntas acerca de lo que debemos y no debemos hacer. ¿Ustedes qué opinan de esta tecnología?

Tecnología y Educación

Hay dos impactos principales de la tecnología en la educación. El primero es la adaptación de dispositivos tecnológicos al proceso de enseñanza: computadoras, tabletas y teléfonos conectados al repositorio de información virtualmente infinito que es la Web. Con estos mismos dispositivos, Facebook y las otras redes sociales cambiaron para siempre la manera en que nos comunicamos. Sin embargo aún no se inventa la aplicación que transforme en esa magnitud los métodos de enseñanza y aprendizaje. El segundo impacto es la rapidez de cambio de las tecnologías que nos rodean que causa que muchos profesionistas se vuelvan obsoletos en muy poco tiempo. En ciertas carreras de ingeniería, los conocimientos del graduado están obsoletos al dar el primer paso fuera de la universidad. Para mantenerse actualizado se requiere cada día más ser autodidacta porque no es práctico hacerlo usando los métodos tradicionales de capacitación basados en experiencias presenciales (no tendríamos tiempo para trabajar).

Debido a esto, en los últimos años ha habido una explosión de sistemas de educación y capacitación en línea ofrecidos por universidades y otros tipos de instituciones educativas. Los sitios de Internet dedicados a la capacitación en línea son cada día más populares. Entre estos están Lynda.com, Khan Academy y Curious, los cuales ofrecen cursos para virtualmente todas las edades y niveles de experiencia. Me consta que el producto de estas empresas es de muy alta calidad.

En Estados Unidos hay un sinnúmero de universidades que ofrecen la mayoría de sus programas en línea. Ejemplos son University of Phoenix y National University. Hasta las instituciones más prestigiosas, como Stanford y Harvard, tienen una gran oferta de cursos en línea, aunque éstas aún no substituyen a sus contrapartes presenciales. En México también hay una gran oferta de cursos en línea para todos los niveles. La SEP recientemente abrió sus puertas virtuales a una preparatoria en línea. Las universidades más prestigiosas a nivel nacional, como el Tec de Monterrey, la UNAM, el IPN y la Universidad de Guadalajara, ofrecen programas en línea. Es asombroso que existan cursos masivos en línea con más de 100,000 alumnos de todo el mundo. Pero también es desconcertante que el porcentaje de alumnos que los termina sea menos del 10%.

Hay docenas de nuevas universidades en línea porque los emprendedores en el ramo de la educación ven esto como una nueva fiebre en donde no se trata de encontrar oro, sino la fórmula que cambie para siempre la forma en que aprendemos. Las tradicionales temen por su futuro y por eso también están experimentando.

¿Por qué nadie ha sobresalido todavía? Yo creo que en gran parte se debe a que los nuevos sistemas solo tratan de reproducir remotamente los métodos clásicos de enseñanza. Si un maestro no es muy bueno para exponer su clase, grabarla y subirla a YouTube no la va a hacer más interesante. Para que la educación en línea transforme al mundo, tiene que convertirse en algo que nos cautive y nos retenga. Ese el es mayor reto.

Control con la Mente

Aún entendiendo lo que es posible hoy debido a los avances tecnológicos, hazañas que eran imposible apenas hace unos años, esta semana vi con asombro dos videos que nos dan una buena idea del futuro de los humanos.

El primero es de un hombre que perdió ambos brazos hasta la altura de los hombros en un accidente eléctrico hace más de 40 años. Antes de mostrarlo equipado con sus brazos biónicos, se le ve en su ambiente cotidiano dentro del cual aprendió a valerse por si mismo con la ayuda de adaptaciones especiales. Vive solo en una casa muy modesta. Puede hacer todas las labores del hogar y manejar un auto con sus pies y con varas que sostiene en su boca para empujar objetos. Es algo extraordinario. Pero más aún es verlo equipado con dos brazos electromecánicos con el cual está aprendiendo a manipular objetos. Lo asombroso y maravilloso es que para controlar los brazos solo tiene que pensar en lo que quiere hacer. Los brazos mecánicos se conectan eléctricamente a las terminaciones nerviosas en la región del hombro en donde estaban antes sus brazos humanos. Cuando piensa lo que quiere hacer, se activan las terminaciones nerviosas que sirven para controlar los brazos. La prótesis bilateral es la primera del mundo y se desarrolló en el Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad de Johns Hopkins.

Algunas de las técnicas aún en desarrollo para controlar objetos con la mente requieren la coordinación de las secuencias de movimientos necesarios para efectuar una acción. Por ejemplo, para levantar un objeto de una mesa, hay que pensar en levantar el brazo, doblarlo en el codo, moverlo hasta la posición del objeto, girar la muñeca, abrir la mano, cerrarla, etc. Requiere mucha práctica.

Algo aún más increíble se publicó esta semana en varios medios de difusión norteamericanos. Un equipo de médicos de la Universidad del Sur de California le implantó un circuito electrónico en la región del cerebro que planea los movimientos del cuerpo a Erik Sorto, un hombre que quedó paralitico debido a un impacto de bala hace más de diez años. Para controlar un brazo mecánico, en vez de tener que pensar en cada uno de los movimientos para lograrlo, solo piensa en lo que quiere hacer. Por ejemplo, “quiero tomar un sorbo de ese vaso”. El mismo cerebro se encarga de producir la secuencia de las señales eléctricas para lograr el objetivo. En este caso el brazo mecánico está montado en una plataforma. La conexión eléctrica se establece con cables que salen de su cabeza. Después de un poco de práctica, pudo levantar una botella de cerveza y darle un sorbo. “La cerveza me supo como un pedazo del cielo”, dijo Erik después de tantos años de no poderlo hacer por si mismo.

Los científicos predicen que esta manera de controlar objetos con implantes cerebrales mejorará cuando las computadoras sean más veloces y cuando se eliminen los cables. Ambos obstáculos desaparecerán en menos de dos años.

Con estos enlaces pueden ver los dos videos que menciono.

https://youtu.be/9NOncx2jU0Q

https://youtu.be/KhNLh-j973o

El autor es egresado del Tecnológico de Monterrey y Doctor en Ingeniería Eléctrica y de Computación de la Universidad del Estado de Nuevo México.

Nostalgia Fotográfica

Todavía recuerdo con nostalgia el olor de los químicos, las charolas, el tendedero y la luz roja de los cuartos oscuros para revelar fotografías. En mi juventud pasé muchas horas en ese cuarto mágico al cual yo entraba con rollos de película y salía con fotos de diferentes tamaños. Durante varios veranos, junto con una amiga, tuve un pequeño negocio que se especializaba en la fotografía en blanco y negro. Les tomábamos fotos a domicilio a niños, la mayoría infantes.

En el cuarto oscuro, primero había que extraer el rollo de película de su cartucho, depositarlo en un pequeño tanque cilíndrico con químicos, agitarlo, esperar unos minutos, sacarlo del tanque y colgarlo de un tendedero para que se secara. Así se creaban las negativas. Para producir las fotos, las negativas se colocaban en un amplificador que proyectaba la imagen en el papel fotográfico blanco en donde se grababa pero todavía no se podía ver. El papel se veía igual de blanco después de la proyección. La imagen solo empezaba a revelarse lentamente ante nuestros ojos bajo la luz roja cuando sumergíamos el papel en una charola con otros químicos. Teníamos cuidado de no remojarla menos tiempo del debido para que no saliera pálida, o más de lo necesario para que no resultara oscura. El papel pasaba por un segundo baño en un químico fijador para prevenir que la imagen se borrara con el tiempo. Finalmente colgábamos las fotos en el tendedero para secarlas.

En esa era de la fotografía con cámaras de película, comprábamos rollos para 24 o 36 fotografías de varias velocidades para diferentes tipos de iluminación. Cuando tomábamos una foto no podíamos ver el resultado hasta mucho tiempo después. La mayoría recurríamos a laboratorios que había por todos lados en donde las revelaban y nos las entregaban unos días después, al menos que pagáramos extra por un servicio urgente. Si pensamos en la ausencia de privacidad en nuestro actual mundo digital en donde se filtran imágenes comprometedoras, en la época analógica antigua había menos privacidad, puesto que en los laboratorios podían ver nuestras fotos antes que nosotros.

Kodak, una de las compañías más famosas del mundo por su ingenio y creatividad en la industria fotográfica, fue en un tiempo la mayor productora de rollos de película y de cámaras fotográficas. Hoy solo existe como un esqueleto que fabrica impresoras especializadas y como un recuerdo en las mentes de algunos de nosotros (también perdura en Kodachrome, la famosa canción de Paul Simon del año 1973). Kodak no anticipó la disrupción que causarían las cámaras digitales. No reaccionó a tiempo y cuando al fin empezó a fabricar cámaras digitales ya era muy tarde.

En el mundo de hoy la gran mayoría tiene una cámara digital en la mano a todas horas. Se suben al Internet más de 2 millones fotos cada minuto. Tomamos miles de fotos que podemos ver instantáneamente para después guardarlas en nuestra computadora y en las redes sociales. Raramente las volvemos a ver.