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Expresiones Faciales Virtuales

Predomina en la actualidad un clima de desconfianza que hace que no creamos las cosas que leemos, oímos y hasta vemos. Y no me refiero al deporte de no creerle nada al gobierno y a los políticos, siendo esto en gran parte sumamente razonable y justificable, sino al efecto de las nuevas tecnologías que pueden transformar la misma realidad de nuestro entorno.

Hace muchos años investigué una tecnología que pretendía que uno creyera que alguien en un video estaba hablando de algún tema en particular, cuando lo que sucedía en realidad es que se sustituía digitalmente su boca con otra similar dirigida por un programa que podía extraer de un idioma los movimientos que deben hacer los labios de dicha boca virtual para simular que una persona está hablando. Solo se necesitan una docena de posiciones de los labios para simular que una persona está diciendo lo que uno quiera que diga. En esos días, la tecnología era burda puesto que el resto de la cara que también se usa en el idioma hablado no estaba bien sincronizado con las palabras. Tampoco se podía lograr en tiempo real; había que primero analizar el texto hablado para generar un video de los labios en movimiento y sobreponerlo en la imagen de la persona que deseábamos que pareciera que estaba hablando.

Hoy existe una nueva tecnología con el nombre extravagante de Transferencia de Expresiones en Tiempo Real para la Reconstrucción Facial, la cual logra que cualquier persona pueda parecer que está diciendo lo que otra persona dice. Primero se necesita modelar la cara de las dos personas, algo parecido a tomarles una foto en tres dimensiones. Después una cámara se enfoca en la persona que está hablando y otra en la que queremos que parezca que lo está haciendo. El programa captura los movimientos de los labios, cejas, pómulos, etc., y los sobrepone a la persona que no está diciendo nada o diciendo algo diferente. Inclusive el programa ajusta las expresiones de la persona que no está hablando no importa si está moviendo su cabeza.

En un video que vi en el Internet la narradora nos dice que una posible aplicación es que haya traducciones simultáneas en donde parezca que la persona está hablando diferentes idiomas en diferentes pantallas. Por ejemplo, un conferencista podría dar su plática en inglés y se traduciría simultáneamente a español y alemán con las expresiones faciales del respectivo traductor. En la pantalla para los que hablan español se oiría la voz del traductor con las expresiones faciales del mismo superpuestas en la cara del conferencista.

Sin duda hay otros investigadores tratando de resolver el problema de cómo modelar la voz de tal forma que lo que se oiga no sea la voz del traductor, sino la voz simulada del conferencista. Cuando lleguemos a esa meta, entonces no sabremos que es realidad y que está simulado, lo que seguro servirá para alimentar las mentes creativas de quienes les gusta suponer que todo lo que sucede en el mundo es producto de conspiraciones.

Patricia

El Centro Nacional de Huracanes (National Hurricane Center, o NHC) es una organización científica con reputación reconocida mundialmente por su excelencia. Forma parte de una agencia de gobierno norteamericana que se denomina National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA). Esta a su vez es parte del Departamento de Comercio de Estados Unidos. NOAA emplea científicos de todo el mundo para cumplir con su meta principal que es la de predecir el clima y mantener una bitácora completa de todos los eventos meteorológicos del planeta. Cuenta siempre con las computadoras más poderosas del mundo debido a que se requieren muchos cálculos matemáticos para poder afirmar que surgirá una tormenta en un lugar específico en alguna fecha en particular.

Desde muchos años visito con frecuencia el sitio de Internet del NHC por dos motivos. El primero es que uno de los laboratorios más importantes de NOAA está en Boulder, Colorado, lugar en donde viví por más de 25 años. Conocí mucha gente que trabajaba ahí. Segundo, porque yo estoy muy al pendiente de los huracanes que azotan cada año a la costa del Pacífico mexicano, en particular a Baja California Sur, en donde también viví algunos años.

Por casualidad estaba yo en La Paz, BCS la semana pasada cuando se declaró la emergencia del huracán Patricia y me mantuve informado a través del sitio del NHC. El NHC declaró que Patricia era el huracán más poderoso que se haya registrado en la historia, con vientos con más de 325 Km por hora (Peña Nieto no inventó esto). El sitio contiene gráficas de todos los huracanes del mundo desde que nacen hasta que se disipan. Se muestra la trayectoria proyectada y la probabilidad de la velocidad de los vientos desde el ojo hasta cientos de kilómetros a su alrededor. No se puede predecir con mayor exactitud porque la naturaleza es caprichosa y a veces hace cosas que no podemos pronosticar, aún con las computadoras más poderosas.

¿Por qué Patricia no causó los daños épicos que se pronosticaban? En gran parte se debió a que los vientos de alta velocidad estaban restringidos a una área pequeña y a que aterrizó en áreas mayormente despobladas. Los daños de los huracanes dependen totalmente del lugar en donde aterrizan. Patricia hizo tierra cerca del pequeño poblado de Cuixmala, Jalisco con vientos de 265 Km/h. Pero como los vientos más fuertes no se extendieron más allá de 25 Km de su centro, no afectó a lugares más poblados, siendo el más cercano Manzanillo, localizado a más de 80 Km.

¿Qué debe hacer el gobierno en estas situaciones? Exactamente lo que hizo. Informar a la población, tomar medidas preventivas para evitar tragedias, y estar listos para manejar las peores contingencias. Patricia resultó ser el huracán más fuerte pero también uno de los más nobles. Desgraciadamente hubo muertos pero muchos menos de lo que se temía.

El gobierno de México tiene muy poca credibilidad; por eso sus críticos hoy aprovechan a Patricia para golpear al presidente quien, en este caso, estoy convencido que actuó responsablemente como debió hacerlo.

Vigilancia desde los Cielos

En un programa de la cadena National Public Radio de Estados Unidos, escuché el relato de Ross McNutt, un ingeniero que obtuvo su doctorado en MIT. McNutt daba clases de tecnología en una universidad militar en el año 2004, cuando las fuerzas armadas norteamericanas sufrían un número alarmante de bajas en Irak causadas por bombas caseras que se detonan por control remoto y por otros métodos, inclusive por suicidas.

La misión del grupo de McNutt en ese entonces fue desarrollar un sistema que les permitiera atrapar a quienes colocaban las bombas. El sistema que inventaron consiste de aviones con cámaras de alta resolución montadas en su fuselaje que toman una foto de la ciudad cada segundo y la envían en tiempo real a un centro de monitoreo. Cuando explota una bomba, se puede observar en las fotos el lugar y el instante preciso donde ocurrió y a partir de ese momento analizar las fotos anteriores para identificar al vehículo que la colocó. Como las fotos se toman continuamente, también se puede ver a dónde se dirigió dicho vehículo después de instalar la bomba. De esta manera pudieron capturar a muchos guerrilleros y el número de bajas disminuyó a la mitad.

Como muchas tecnologías que nacen para fines militares para después migrar a usos civiles, McNutt fundó una empresa para comercializar la tecnología como una herramienta de la policía para combatir el crimen. El sistema ha tenido poca tracción hasta el momento debido a que la opinión pública norteamericana se preocupa mucho por su privacidad. ¿Qué tal si se utiliza para espiarme? En todos lados hay mucha desconfianza en los gobiernos. Algunas ciudades norteamericanas han piloteado el sistema con éxito pero finalmente decidieron no adoptarlo debido a la presión de la ciudadanía.

El programa después describe con mucho detalle un lugar en donde se utilizó con éxito: Ciudad Juárez. El personal de la empresa dice que no puede revelar el nombre del cliente que los contrató en la época que la ciudad sufría 300 asesinatos y 200 secuestros al mes. Cuando acribillaron a una mujer policía, relatan cómo pudieron observarla desde que salió de su casa y ver cómo un grupo de vehículos la empiezan a seguir desde ahí trabajando en conjunto para emboscarla. Más adelante pudieron seguir a cada uno de los vehículos de los asesinos y vieron cómo se reunían con otros automóviles, incluyendo uno que ya estaban monitoreando por su relación con otro asesinato. El proceso siguió hasta que lograron identificar que todos coincidían en un mismo sitio en la ciudad: una casa que fungía como el centro de operaciones del cártel. Un analista de la empresa de vigilancia afirma en el programa que esta tecnología fue una de las herramientas claves para desmantelar el cártel.

Cada día hay menos restricciones en cuanto a lo que se puede lograr con tecnología. Esto debe obligarnos a hacer preguntas acerca de lo que debemos y no debemos hacer. ¿Ustedes qué opinan de esta tecnología?

Indignación

Las últimas semanas hemos visto en los medios un verdadero alud de declaraciones en contra del presidente Enrique Peña Nieto, principalmente en las redes sociales. Un grupo de normalistas inclusive lanzó el domingo pasado un ultimátum al presidente para que renuncie antes del fin de este mes o si no incrementarán sus marchas y protestas. Es muy improbable que el presidente renuncie y por lo tanto seguramente veremos más manifestaciones en todo el país.

Aunque ya está muy trillado el tema de las declaraciones de la primera dama Angélica Rivera, quiero expresar que lo que más me sorprendió fue ver la desconexión total que existe entre el pueblo y la cúpula política del país. Sería absurdo pensar que las declaraciones de la primera dama no fueron elaboradas por los encargados de la imagen de la presidencia. Supongo que también tuvo que practicar el discurso enfrente de asesores para pulir su presentación como es lo común en casos tan delicados. Por eso resulta igualmente absurdo que nadie haya notado que las declaraciones y la forma en que se expresaron tendrían el resultado totalmente opuesto a lo esperado. Lo que lograron fue crear más dudas y acentuar el craso conflicto de interés que no se abordó convincentemente. El resultado neto fue aumentar la indignación del país a niveles impensables.

En el escritorio del presidente de los Estados Unidos en la Casa Blanca hay un famoso letrero que dice: The Buck Stops Here, colocado ahí inicialmente por el presidente Harry Truman. No se puede traducir literalmente pero lo que significa es: “Yo asumo la responsabilidad y no culparé a otros”. La persona encargada de una organización gubernamental tiene que asumir la responsabilidad total de lo que sucede y no puede decir que ignoraba los hechos o culpar a sus subordinados.

Ha habido dos escándalos recientes en Estados Unidos que ilustran este principio. Cuando hubo fallas en las labores del Servicio Secreto al permitir que un individuo brincara la cerca de la Casa Blanca y se metiera casi hasta la recámara del presidente, el senado hizo comparecer a la jefa del servicio que tuvo que renunciar días después. Ella tuvo que asumir la responsabilidad por el mal trabajo de unos guardias en una organización con más de 8,000 empleados. Cuando se publicó que los hospitales para veteranos estadounidenses hacían esperar a pacientes meses para atenderlos y que se falsificaban los reportes de desempeño, el que renunció fue el jefe de la Administración para Veteranos, un general anteriormente condecorado y muy respetado.

¿En México quienes son los responsables? La táctica es la inversa: culpar a los otros partidos o a los funcionarios de más bajo nivel. Después de la matanza en Tlataya, no vi que hubiera presión alguna en los altos niveles del gobierno. Inclusive, días después el presidente felicitó al secretario de defensa por la excelente labor que desempeñan las fuerzas armadas.

Para que México cambie todos tenemos que asumir responsabilidad por nuestros actos, empezando por los más altos niveles de nuestro gobierno.

Ya no sé a quién creerle

Las noticias que leo en los diarios locales con respecto a la situación económica de Baja California son tan contradictorias que no hay manera posible de reconciliarlas. Debido a que la discrepancia es tan grande, no creo que se trate simplemente de diferentes maneras de interpretar los mismos datos.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reportó en el mes de octubre que durante el primer semestre de este año, Baja California fue la tercera entidad con mayor baja económica, quedando atrás solo de Campeche y Sinaloa. De acuerdo con el Inegi Baja California sufrió un decremento del 1.6% en comparación con el año anterior. Comentando sobre este reporte, el Colef coincidió con este análisis declarando que nuestro estado “está en la puerta de la recesión económica” (Frontera, 14 de octubre de 2014).

Estar en el umbral de una recesión no cuadra con en el mini-informe de gobierno del gobernador del estado que declara que en su primer año de gobierno se crearon más de 40 mil fuentes de trabajo y que Baja California “ocupa el primer lugar nacional en generación de empleo”. El secretario de Desarrollo Económico contradice al Inegi afirmando que este año habrá un crecimiento del 2.8%. ¿Cómo puede haber tanta diferencia en estos reportes?

Las declaraciones de las diferentes organizaciones de la iniciativa privada pintan un panorama muy nublado. Afirman que el aumento en el IVA es una de las causas principales, pero que también influye mucho la falta de dirección y programas concretos del gobierno del estado.

Hasta el momento yo le he tenido confianza a los informes del Inegi debido a la manera profesional en que prepara sus reportes y a la accesibilidad de los mismos. También he notado que sus declaraciones contradicen directamente a los de la poderosa secretaría de Hacienda. El secretario Videgaray ha tenido que ajustar constantemente a la baja sus pronósticos sobre el crecimiento del país a cifras que el Inegi ha sostenido desde hace meses.

Pero el problema actual en México es que no sabe uno a quien creerle. Existe una desconfianza enorme en el gobierno y en los medios de difusión. Todo lo que sucede genera de inmediato teorías de conspiración y de planes maquiavélicos secretos para manipularnos, como lo ilustra la película La Dictadura Perfecta.

Por ejemplo, alguien me comentó ayer que se le hace muy sospechosa la reciente devaluación del peso contra el dólar. Cuando aumentó el IVA muchas cosas se hicieron más baratas en Estados Unidos para la gente que puede cruzar la frontera. Para evitar que la gente cruce la línea, solo se necesita que baje el peso. “Por eso el gobierno está manipulando el tipo de cambio. Para forzarnos a consumir aquí”, afirmó mi amigo. Yo no sé si puedo creer esta teoría porque como dice el título de estas Cavilaciones, ya no sé a quién creerle.

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